Articulo de Opinión de Juan Carlos Martinez Coll “Yo también soy rifeño”.

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Artículo de Opinión de Juan Carlos  Martinez Coll  Profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad de Málaga. “Yo también soy rifeño”.
Nací en el Rif, en Melilla, hace casi setenta años. En mi infancia mamé el racismo. Me enseñaron que éramos diferentes, que unos éramos los superiores, los vencedores, los dominadores, los españoles, y los otros eran los inferiores, los perdedores, los dominados, los moros. Naturalmente era un racismo basado en el idioma y la cultura, porque no hay diferencias en el color de la piel. La diversidad de rasgos faciales, rubios y morenos, pelos lacios y crespos, es la misma entre los rifeños que entre los andaluces. ¿Cómo íbamos a ser diferentes si somos los mismos?
El Mar de Alboran nos separa y nos une. Vistos desde las capitales imperiales, Roma, Bizancio o Estambul, somos los que estamos allí al final, donde el sol se pone y el mundo se acaba. A un lado la provincia romana de la Tingitania, con capital en Tánger. Al otro la provincia romana de la Bética, la del río Betis. A un lado el Rif, al otro Al Ándalus. Ambas orillas del Mar de Alborán fueron invadidas por los fenicios y los griegos y los cartagineses y los romanos y los vándalos y los bizantinos y los almorávides y almohades del Atlas y los castellanos y los franceses. Nuestros genes, salpimentados con los de nuestros invasores, han estado entremezclándose por siglos y milenios, saltando sobre el Estrecho de Gibraltar desde que aprendimos a navegar.
Mi padre luchó en la guerra del Rif. Siendo un alférez recién salido de la Academia de Infantería de Toledo, en 1922, fue enviado a luchar contra la República del Rif. Porque hubo una república independiente en el Rif que duró casi cinco años. Proclamada el 18 de septiembre de 1921 aguantó hasta el 27 de mayo de 1926. Tuvieron que unirse los ejércitos de Francia y España, con la complicidad de Alemania e Inglaterra, para vencerlos. En esa guerra murieron muchos soldados españoles, mozos de reemplazo, en su mayoría analfabetos, dirigidos por una oficialidad soberbia, corrupta y torpe. Por primera vez en la historia militar los aviones españoles regaron las aldeas y los campos con armas químicas: fosgeno, cloropicrina y gas mostaza; la incidencia del cáncer en el Rif sigue siendo la más alta de Marruecos noventa años después. La indignación y oposición de la sociedad española a la guerra del Rif provocó que en septiembre de 1923 el general Primo de Rivera diera un golpe de estado y España se convirtiera, otra vez, en una dictadura para poder continuar la guerra. En mi colegio me contaron lo del desastre de Annual y la crueldad de las harkas rifeñas pero, curiosamente, en el colegio y en casa siempre se respetó la memoria de Abd el-Krim, el líder rifeño que presidió esa república y murió en el exilio en Egipto en 1963.
Los rifeños siempre han sido rebeldes. Entre el año 710 y el 1019 habían sido el Reino de Nekor, con capital en Tensaman, y se resistieron a las invasiones del emirato de Córdoba (s. X) y de la Taifa de Málaga (s. XI). Tras las oleadas de los Almorávides y los Almohades que unificaron el Magreb y Al Ándalus en un régimen islámico radical, recuperaron su siempre amenazada independencia sin llegar a someterse a las diversas dinastías de sultanes marroquíes. Formaban parte del bled es-siba, las tribus que, protegidas y aisladas por las cadenas de montañas del Atlas, aceptaban el papel religioso del sultán pero no su dominio político.
Tras la independencia de Marruecos en 1956 continuaron con su rebeldía. En octubre de 1958 se produjo la llamada Revuelta del Rif que duró cinco meses y fue sofocada mediante bombardeos indiscriminados con fósforo y napalm que provocaron de nuevo la muerte de miles de rifeños. Entre 1981 y 1984 se produjeron las llamadas “Revueltas del Pan” en todo Marruecos, pero que tuvieron especial incidencia en el Rif; la represión provocó decenas de muertos, especialmente en Al Hozaima y Nador.
El Rif sufre de la marginación y el abandono en los planes de desarrollo e inversión del gobierno de Rabat y está permanentemente sometido a una vigilancia y represión especialmente cruenta. Frecuentemente hay conatos de rebeldía locales a las que se responde con armas de fuego, como los estudiantes del liceo de Imzouren que murieron en enero de 1987. La primavera árabe de 2011 fue muy pacífica y autocontrolada en Marruecos, pero los únicos muertos civiles cayeron en Al Hozaima.
El 28 de octubre de 2016 la policía incautó el pescado que vendía ilegalmente un joven por las calles de Al Hozaima y lo tiró a un camión de basura. El joven Mouhcine Fikri subió al camión intentando recuperar su medio de vida, pero la maquinaria de compresión se puso en marcha y el joven murió aplastado, destrozado entre la basura, junto con su pescado. Aquello provocó una sublevación espontánea de la población, la hirak, que continúa hoy, se ha expandido por todo el Rif, ha provocado manifestaciones en Casablanca y Rabat y se está extendiendo por las ciudades europeas, Ámsterdam, Barcelona… Hay decenas de presos para los que se piden largas penas de cárcel. Hay denuncias de maltratos y torturas. Hay periodistas detenidos. Nasser Zefzafi, el portavoz más popular de la hirak fue detenido en mayo. Algunos líderes destacados han tenido que esconderse o huir. Las mujeres han pasado a ocupar los puestos de vanguardia en las movilizaciones. Y los ancianos.
A pesar de mis apellidos procedentes de los reinos de Castilla y Aragón yo también soy hoy rifeño, y no solo por haber nacido en el Rif, no solo por compartir genes e historia, sino sobre todo por compartir la indignación, el deseo de justicia, la lucha contra la corrupción, la desigualdad y la marginación social y económica. Y pido al gobierno de España y a las instituciones de la Unión Europea, que, en cumplimiento del artículo segundo del acuerdo de asociación Euromediterráneo firmado por Marruecos, demanden al gobierno de Rabat la libertad de los detenidos por razones políticas, que se garantice el acceso a la justicia, que se garantice la libertad de expresión y un esfuerzo político y económico para integrar, de una vez y por todas, las justas reivindicaciones de todos los rifeños.

Artículo de Opinión: “El rey yo estamos de acuerdo” Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.

Nos hacemos eco del  artículo de Opinión publicado por www.rebelion.org.

“El rey yo estamos de acuerdo” por Enriqueta de la Cruz, escritora y periodista

Advertencia previa: no le pongo mayúsculas a su “r” porque no le reconozco ni me inclino ante nadie como hacen otros lame coronas en su propio beneficio, el de ellos, aunque tener sus prebendas conlleva lo suyo, el precio de la privilegiada posición. Mi privilegio, frente al hombre feudal y sus sostenedores, es decirle lo que pienso, cosa muy española, debería saberlo porque ya son muchos años de los de su casa de lis aquí.
Mire, da dentera, vergüenza ajena, asco y más, verle mendigar o imponer una foto en el lugar donde se sientan los hombres y mujeres elegidos por el pueblo, ocasión para que su esposa luzca, además sus modelitos que no importarían un rábano si no fuera porque afectan al presupuesto general en un país robado y esquilmado hasta decir basta. Nos cuestan mucho y no nos aportan nada, o menos que nada. ¿Y a qué andan tanto paseando por el Congreso si a ustedes no les ha votado nadie?
Dice y con razón un actor en la obra magnífica y clara de la historia reciente dedicada a su padre “El rey”, que son ustedes garantes de la unidad del país que nunca existió, con lo cual la unidad del país es la que les pone algún sentido, les da sentido, garantiza la Monarquía. Pero se les acaba el chollo y no hay juego de tronos, represión, guerras mediáticas, corifeos ni ilustres periodistas que valgan cuando el pueblo se pronuncia. Y el pueblo, la mayoría, no les quiere ya ni en pintura. Sigan forzando, no sirve de nada, no es cool, no son modernos, sobran.
Están todos: medios, reyes, periodistas pelotas de siempre, todos, haciendo el ridículo más espantoso y sobrando. Son un peligro para La Paz y el desarrollo futuro y hasta el New York Times da suficientes pistas de lo que va a pasar más pronto que tarde.
Mire: necesitamos respirar, recuperar a la mejor España del exilio que quedó fuera, hacer cultura, generar puestos de trabajo decentes y dignos para nuestros jóvenes y para toda la población, garantizar el fondo solidario de pensiones, garantizar a hombres y mujeres un techo digno. Ni en el nuevo contexto internacional se le contempla. ¿Le han informado ya los americanos de que tocan cambios, que llega la República sin mayores estridencias? Seguro, porque aquí se avisa todo, como avisaron al Suárez que se aferraba a su puesto.
Se avisa que uno no llegó ahí por todopoderoso milagro y que lo que piensa en realidad de lo que alcanzó es un cuento chino. Incluido lo de la gracia de Dios, que menuda gracia sería para los que sufren y menuda contradicción con lo de que todos somos hermanos (todos, no todos menos uno, o menos algunos).
Uno llega ahí tan alto con muchos cadáveres ya en el armario, y en este caso concreto de los suyos y usted desde la instauración, con muchos asesinados que permanecen en las fosas comunes. Uno llega con mucha hipoteca, gracias a mucha mano invisible, muchos secretos inconfesables y mucho talón de Aquiles del que pueden tirar los que de verdad mandan.
Un buen día se le sientan a uno enfrente unos señores de andar por casa, sin boato ni parafernalia como la que gastan los reyes de la baraja y coloquialmente te cuentan que aunque solo sea para que todo quede igual en lo fundamental (la lucha por la igualdad y los derechos, por nuestra libertad, el trabajo, el pan, los derechos básicos que otra vez habrá que restituir, será más larga), hay que retirarse… Mire, si hasta Rajoy suena a despedida, si dice sin pudor que quiere que le recordemos como un hombre honrado que pasó por la política y eso en medio del carajal que vivimos… Se está despidiendo. Haga lo mismo, acelere, imponga su sensata parte y no nos dé más lata ni nos haga más gasto que necesitamos el dinero para escuelas, hospitales públicos con nombres de primavera no de infantas y para regenerarnos y salir del pasmo, de la miseria moral, de la ignominia, de los pecados más mortales que existen.
Le queda poco, le queda menos, pero si tuviera el gesto de ir acelerando… ¡Cuánto se lo agradecería la patria! Y mientras se lo piensa, lo hace…, evite las palabras grandilocuentes que han perdido la credibilidad, no se fíe de los trepas. Insisto: retírese en paz, quede a unas cañas luego por el Madrid del turismo y el respeto a las diferencias. Respétese. No haga más exhibiciones públicas así, como la del miércoles 28 de este junio en el Congreso. Haga un único servicio a este paciente país plural y espléndido poniendo freno a las insensateces, a los que le animan a seguir con el papelón, a los bravucones que sueñan aún con golpes de mano, de Estado, un estado de la cuestión que ni siquiera resiste ya ni los golpes de efecto.
Mire, estamos hasta el gorro de amantes, elefantes abatidos, de impunidad que es la madre del cordero de toda la corrupción como dice el diputado Joan Tardá, de que nos metan mano a la cartera, a las escuelas, a los hospitales, a las pensiones, a los niños y del machismo de borrachos y cobardes fascistas, de que nos mate a las mujeres, de los comisionistas; estamos hasta el gorro de la exclusión y el paro y el terrorismo de cloaca y de fantasmones, de sermones y trampantojos, de abusos, de Monarquía y estamos muy preparados para tomar el relevo y construir un buen futuro sin usted, sin ustedes. No se fíe de que hay manifestaciones republicanas no muy masivas, de que van pocos; eso no dice nada, fallos en la convocatoria, maniobras de sabe uno qué pasa o simplemente caló y fastidio en gritar lo obvio. No están ahí todos los que somos. No se fíe tampoco de la tímida postura de los partidos ante la próxima República, o de que aún no nombren ni señalen lo que conocen perfectamente, a quienes son los sostenedores y tapaderas de la corrupción, de que aún no haya salido todos los hilos del lazo terrible de Lezo y otras cosas… Es que han sido otros 40 años de inercia, de atontamiento, de terror, de represión, de malos recuerdos. Pero la inercia se romperá, no lo dude, lo sabe…
Como también dicen en la magnífica obra de teatro citada, el último rey que se entierre en El Escorial será su padre. No hay más huecos, y le deseo toda una vida larga en el exilio, tiene toda la vida por delante. Con lo acumulado por toda la casa tendrá bastante, incluso si no ahorran en lujos y vestidos rojos (¡ay la falsa simbología!) para su gente. Si la Justicia acierta y actúa como debe para que devuelvan lo que deben devolver, aún sobraría…
Y le digo con honestidad que en una cosa estamos de acuerdo, en el no al referéndum. Al que le afectaría, porque, mire, la esclavitud o la libertad no se vota, no se ponen las dos cosas al nivel, no se vota que lo que te roban y arrebatan por un golpe de Estado, por un genocidio, por hambre y terrorismo, te lo devuelvan. Es la justicia del Núremberg, que no tuvimos aún, la que pone las cosas en su sitio y permite a los países caminar a partir de entonces con la frente alta y el aire limpio.
No se vota si prefiere uno seguir en peligro que le violen a sus hijas y roben en su casa o abran la barriga a gestantes o maten a campesinos o torturen a los que piensan diferente o rebanen los cojones a gente que los tenía bien puestos y los dejen colgados en los puentes unos traidores golpistas que valen nada, que sigamos pisando la encharcada geografía plena de sangre inocente sin desenterrar, o si prefiere uno que esto no pase ni pueda pasar jamás estableciendo un sistema de garantías, de fin de impunidad, de condena del franquismo, de legitimidad democrática, de memoria y libertades.
No se votó lo de Luther King y no se votará lo suyo; usted se irá.
La República es ineludible, no hay paños calientes, ni horizontes más allá que puedan distraer la necesidad de recuperar nuestra democracia arrebatada por tan genocida golpe de Estado que está aún tan presente y que es pilar y explicación única de su reinado.
Yo le deseo lo mejor, es decir, que pase a la historia con honor de hombre de paz, y que sea muy pronto ciudadano y lo disfrute. Verá que es estupendo librarse de tanta mentira y tanta corte aduladora mala consejera.
¡Salud y República!
Enriqueta de la Cruz es escritora, periodista y miembro de ACMYR.

 

FUENTE:    http://www.rebelion.org/

Artículo de Opinión del periodista rifeño Rachid Raha.

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.
Nos hacemos eco del escrito del periodista rifeño Rachid Raha, residente en Casablanca y militante del movimiento político cultural amazigh. En ella se hace una denuncia sobre la represión gubernamental del movimiento democrático rifeño, que tiene como principal bandera la reivindicación de unas condiciones sociales y económicas básicas para la población de esa región del norte del Estado marroquí.
ARTÍCULO DE OPINIÓN: RACHID RAHA. PERIODISTA

El Estado marroquí practica una política de segregación de cara al Rif y al “Movimiento Popular rifeño”, y roba las tierras colectivas de la población para empobrecerla

La Asamblea Mundial Amazighe sigue con asombro, el uso continuado de la represión y de la violencia por el Estado marroquí contra miles de ciudadanos que salieron a protestar en la ciudad de Al-Hoceima y en otras regiones de Marruecos. Después de una campaña de detenciones arbitrarias llevadas a cabo sin respeto a la ley o ni a las cartas internacionales de derechos humanos, el Estado, directa o indirectamente, ha desencadenado unas campañas mediáticas para demonizar y desacreditar a los manifestantes en el Rif y en otras partes del país.
Al mismo tiempo que denunciamos enérgicamente la detención de Nacer Zafzafi y de decenas de activistas de la protesta popular en el Rif, la Asamblea Mundial Amazighe protesta contra la convocatoria de varios activistas para ser interrogados y en contra de continuar las detenciones en el seno de los ciudadanos pacíficos.
En el mismo contexto, la Asamblea Mundial Amazighe denuncia con vigor, todas las políticas segregacionistas del estado marroquí en contra de la mayoría de las regiones del país, empezando por el Rif. Esta región no sólo ha sido marginada por el Estado, sino aún más, ha sido objeto de una política de empobrecimiento hasta el punto que el estado expolia las tierras tribales de la zona. Y citamos como ejemplo la acción del Estado en 2016. Acción que resultó en el robo de más de treinta mil (30.000) hectáreas, solo, en la provincia de Al-Hoceima, expoliación de tierras, publicado en árabe en el boletín oficial, y firmado por el Jefe de Gobierno anterior, el Sr.Abdelilah Benkiran (se adjunta documento en archivo adjunto).
Por lo tanto, la Asamblea Mundial Amazighe, mientras que declara su apoyo a las protestas en el Rif y el apoyo a todas las manifestaciones de solidaridad en diferentes ciudades de Marruecos, declara lo siguiente:
– Condenamos el uso excesivo de la fuerza,la explotación de las mezquitas y la manipulación de la justicia para atacar a los manifestantes en el Rif y reprimir las manifestaciones de solidaridad en varias ciudades de Marruecos y la detención de los líderes de la contestación;
– Consideramos que la política represiva es obsoleta y que el pueblo ya no teme, una política que demuestra el compromiso del sistema para inaugurar una transición dictatorial y la construcción de un estado dirigido con mano de hierro. Este hecho debe ser combatido por todos los Amazighs en diferentes regiones de Marruecos y en la diáspora, de manera pacífica, para denunciar estos abusos y las campañas de desprestigio dirigidas en contra de la contestación y continuar a luchar en favor de un Estado democrático;
– Pedimos con insistencia la liberación inmediata e incondicional de todos los presos de la protesta en el Rif, empezando por Nacer Zafzafi y declaramos nuestra solidaridad con las familias de los detenidos;
– Exigimos una disculpa oficial por parte del Estado marroquí debido a sus métodos represivos y a sus campañas mediáticas en contra de la contestacion en el Rif, y le incumbamos toda la responsabilidad de los males que le pueden suceder a los prisioneros y a los ciudadanos que protestan;
– Reafirmamos la necesidad de satisfacer, en su totalidad y sin lagunas, las reivindicaciones legítimas de los manifestantes del Rif. Exigimos que todos los que se hayan implicado en la represión o los que se hayan beneficiado fraudulentamente de la riqueza de la región rendan cuentas de ello. Las tierras despojadas por leyes obsoletas sean devueltas a sus legítimos propietarios. Advertimos al gobierno sobre la continuación de la confrontación con el pueblo, porque el pueblo siempre sale ganando y ha llegado el momento para que el estado sea al servicio del pueblo y no al reves;
– Destacamos con orgullo, el alto grado de madurez y de sabiduría de todas las personas que han salido a manifestarse pacíficamente en el marco de la protesta popular en el Rif y en solidaridad con ella.
Firmado: Rachid RAHA,
presidente de la Asamblea Mundial Amazighe.

 

Aquí os dejamos un par de enlaces, que nos ayudarán a entender lo que está pasando en esta zona.
¿Qué está pasando en el Rif?

Diario.es La historia de Silya Ziani, la primera mujer detenida en las protestas del Rif

Artículo de Opinión por Antonio Torres: “García Caparrós y la razón de Estado”

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.
Os dejamos el Artículo de Opinión de Antonio Torres (“Antón”) en donde reflexiona sobre las justas pretensiones de la familia García Caparrós de Verdad, Justicia y Reparación difícilmente se van a ver satisfechas en el marco del régimen postfranquistas

 

ARTÍCULO DE OPINIÓN: GARCÍA CAPARRÓS Y LA RAZÓN DE ESTADO.
AUTOR: ANTONIO TORRES (ANTON)
Atendiendo a la petición de la familia del joven malagueño Manuel José García Caparrós, asesinado en la manifestación por el autogobierno andaluz el 4 de diciembre de 1977, la diputada por Málaga de Unidos Podemos, Eva García Sempere, solicitó formalmente a la Mesa del Congreso el 31 de marzo toda la documentación de la comisión de investigación abierta tras los hechos, que nunca fueron esclarecidos y quedaron impunes. La respuesta, con fecha de 22 de mayo, lleva la firma de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y su contenido es terminante: “la documentación solicitada tiene carácter secreto”, por lo que “no procede atender” la petición. El Congreso explicó a través de un portavoz que la negativa se fundamentaba en el carácter secreto que tenían todas las “comisiones de encuesta”, las antiguas comisiones de investigación, en virtud del reglamento provisional del Congreso en vigor de 1977 a 1982. Levantar ese carácter secreto depende de la Mesa del Congreso, explica este portavoz, es decir, que se opta, sin explicar por qué, más allá de un puro tecnicismo administrativo, por seguir manteniendo esa información secreta.
El secreto forma parte fundamental de la razón de Estado que emana de la concepción del Estado como un ente que está por encima de los conflictos porque “encarna al pueblo” y a su voluntad. Ya Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado desenmascaraba la verdadera naturaleza del Estado: “El Estado es, más bien, un producto de la sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo; es la confesión de que esta sociedad se ha enredado con sigo misma en una contradicción insoluble, se ha dividido en antagonismos irreconciliables, que ella es impotente para conjurar. Y para que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna, no se devoren a sí mismas y no devoren a la sociedad en una lucha estéril, para eso hízose necesario un Poder situado, aparentemente, por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el conflicto, a mantenerlo dentro de los límites del ‘orden’. Y este Poder, que brota de la sociedad, pero que se coloca por encima de ella y que se divorcia cada vez más de ella, es el Estado”.
Por su parte el estructuralista Nicos Poulantzas en Poder político y clases sociales en el Estado capitalista sostenía que: “El Estado, en su papel de cohesión de la unidad de una formación, papel particularmente importante en la formación capitalista, realiza varias funciones: económica, ideológica, política. Esas funciones son modalidades particulares del papel globalmente político del Estado: están sobredeterminadas por –y condensadas en- su función propiamente política, su función en relación con el campo de la lucha política de clases.”.
Son ya tales las contradicciones que se amontonan en el Estado español postfranquista que le es cada vez más difícil mantener no ya su mito fundacional sino el propio marco político, lo que no quiere decir de ninguna de las maneras que esté próxima la ruptura democrática de y con el (post)franquismo.
Independientemente de si quienes se auto erigen como el referente del “cambio político” -¡ese significante vacío!- en el Estado postfranquista realmente lo pretendan aceptando todas las consecuencias, o de si a lo que de verdad algunos aspiran es a tener su lugar en las élites propiciando una “revolución pasiva” gramsciana, la cuestión es que a pesar de las movilizaciones populares que hemos vivido estos años, no se ha dado una politización tal que ponga en cuestión más allá de algunos elementos simbólicos los pilares del régimen, exceptuando Catalunya. Al menos en la Andalucía que vio nacer y morir asesinado a Manuel José García Caparrós en esa coyuntura nos encontramos: aunque deteriorada sensiblemente, la hegemonía del régimen andaluz del PSOE se mantiene.
El caso es que las justas pretensiones de la familia García Caparrós de Verdad, Justicia y Reparación difícilmente se van a ver satisfechas en el marco del régimen postfranquistas. Un régimen que no tuviera miedo por su supervivencia política o por su perpetuación, asumiría las pretensiones de la familia García Caparrós y las utilizaría para legitimarse y mantener la ficción del Estado por encima de todo y de todos –porque supuestamente es la “voluntad de todos”-, sin embargo, la negativa de la Mesa del Parlamento a acceder a los documentos de la comisión de investigación no puede demostrar más que una debilidad patética disfrazada con los andrajos del derecho administrativo.
Dos grandes motivos se esconden tras el secretismo de la razón de Estado al respecto: uno es que el caso García Caparrós supone un cuestionamiento radical de la narrativa de la oligarquía española y también del régimen andaluz del PSOE sobre la Transición en el Estado español pero sobre todo en Andalucía; y dos, el fantasma de García Caparrós no hace más que recordar la existencia hoy de una Andalucía sumida en la miseria y la opresión y el fracaso del “sueño de la autonomía”, aquel sueño que se iba a hacer realidad y que iba a eliminar de un plumazo todos nuestros problemas históricos. El temor a que, a pesar de la no existencia hoy de un/os referente/s político/s andaluz/ces de masas, de nuevo un movimiento nacional-popular que entienda que la ruptura democrática supone poder político andaluz, soberanía nacional, pueda poner en jaque al régimen está ahí, presente.
La figura de García Caparrós, de un joven trabajador malagueño convertido en protagonista sin quererlo ni buscarlo, tiene el efecto de un frenazo repentino en un coche que va a 120 km/h respecto a lo modélico de aquella Transición. El relato de una Transición modélica y pacífica, solamente alterada por la violencia ejercida por ETA, y en la que se estableció un régimen democrático gracias a que los diferentes actores políticos tuvieron “altura de miras” y supieron ceder por el “bien de España” cae por los suelos. La fuerza de los hechos, la persistencia de personas a título individual, de organizaciones políticas, sociales y sindicales ajenas al relato oficial y la presión popular están haciendo ya que el propio régimen tenga que modificar en parte su relato para no terminar de deslegitimarse aún más, reconociendo las diferentes violencias, entre ellas la estatal y la de los grupos fascistas, pero eso sí, minimizándola y justificándola en no pocas ocasiones. Todo esto también está haciendo que determinados partidos que formaron parte del pacto que dio lugar al régimen y que hoy lo son del “bloque de fuerzas del cambio político”, como el PCE, asuman otro papel, pero claro, que nadie espere una autocrítica ni un “no volverá a ocurrir” por lo que ocurrió en ese pasado no tan lejano.
El escritor Mariano Sánchez Soler cifra en su libro La Transición sangrienta en 188 los muertos producidos por violencia de origen institucional entre 1975 y 1983, la inmensa mayoría de estos asesinatos han quedado en la nebulosa y en el escaso interés judicial por su resolución, como también por el olvido recurrente de los medios de comunicación del régimen. Por supuesto, las cifras pueden variar y en el caso de estos asesinatos hasta aumentar la cifra propuesta por Sánchez Soler.
García Caparrós no fue el único, ni siquiera en Andalucía, en la Andalucía de los albañiles granadinos Antonio Huertas, Cristóbal Ibáñez y Manuel Sánchez, asesinados en la huelga de la construcción de 1970; la Andalucía del militante almeriense de la Joven Guardia Roja Javier Verdejo Lucas, la Andalucía del “caso Almería”, de Manuel Zafra de Carmona, de Francisco Rodríguez Ledesma del barrio sevillano de Cerro del Águila, Ignacio Montoya de Trebujena, etc.
Porque aunque la narración del régimen andaluz del PSOE presente igualmente una Transición andaluza no ya modélica sino idílica, ésta también ha tenido que verse modificada con el consiguiente disgusto parcial del régimen. Esta narración es la de una épica cuyo protagonista no fue el pueblo andaluz, quedando éste en un segundo o tercer plano, sino el PSOE de Andalucía erigido en el protagonista de la recuperación para Andalucía de un papel político, económico, social y cultural que el Estado español le negaba. Al respecto, en las primeras narraciones que el PSOE andaluz daba de “su gesta” García Caparrós y el 4 de Diciembre no existían, con el tiempo, especialmente a partir de mediados de la década del 2000 para acá, han ido incorporando en el relato a García Caparrós y al 4 de Diciembre, pero desde narraciones que destacan por lo accidental, lo anecdótico o lo insignificante, cargando todo el peso narrativo en el referéndum del 28 de Febrero de 1980 y en cómo el PSOE “apostó por el futuro de Andalucía”. Igualmente, por falta de espacio, no podemos tratar el uso por parte del régimen del PSOE andaluz de la figura de Blas Infante. Baste por ahora decir, que Blas Infante, reconocido como “Padre de la Patria Andaluza” por el Parlamento de Andalucía es hoy para la casta intelectual del régimen una cáscara de huevo vacía, a la que se le ha quitado la yema y la clara.
Dentro de ese cuestionamiento radical que la figura de García Caparrós hace del relato de la Transición “modélica”, no debemos descartar el hecho de que personas que puedan estar vivas actualmente se vean salpicadas no ya por responsabilidades judiciales o penales, pero si por responsabilidades políticas o, si se quiere también, “morales”.
La otra dimensión de la figura de García Caparrós es política y actual, muy actual, y tiene que ver con el cuestionamiento desde Andalucía tanto del régimen postfranquista español, como de su hijo menor, el régimen del PSOE andaluz. Forzosamente, hablar de García Caparrós va más allá del hecho puntual o de la reivindicación de Verdad, Justicia y Reparación de la familia.
Hablar de García Caparrós es hablar del “proceso autonómico” de 1977 a 1981, de la constitución de la Junta de Andalucía como régimen del PSOE, y de la Andalucía de hoy, es decir, de si ese “proceso autonómico” y de si esas instituciones que de él emanaron cumplieron con las expectativas políticas, sociales, económicas y culturales que en su momento se depositaron. No es cuestión de aburrir con datos que vienen a demostrar en resumen que: a) Andalucía está sometida al paro, la pobreza y la marginación; b) Andalucía está sometida a la dependencia económica y a la subalternidad política; y c) hoy como ayer, la manipulación de la identidad cultural andaluza sigue sirviendo a los intereses de la gran oligarquía española ayudando a la desestructuración del conjunto del pueblo trabajador andaluz. No es solamente que estemos viviendo las terribles consecuencias de una crisis capitalista, la cuestión es también que la crisis capitalista tiene diferentes maneras de presentarse y realizarse que no quedan al margen de los diferentes procesos históricos.
El antropólogo Isidoro Moreno ha venido señalando desde hace muchos tiempo que nadie esperaba en aquella Transición a Andalucía, nadie esperaba al pueblo andaluz en pie reivindicándose, nadie esperaba un 4 de Diciembre en definitiva.
Andalucía sorprendió sorprendiéndose a sí misma. El movimiento nacional-popular andaluz consiguió desbordar los límites impuestos por la oligarquía, urgía reconducirlo, y se logró, las contradicciones internas de aquel movimiento propició esa reconducción que concluyó con la constitución del régimen andaluz del PSOE en 1982 con las primeras elecciones al recién estrenado Parlamento de Andalucía.
Para el 1 de octubre el gobierno de la Generalitat ha convocado al pueblo a referéndum para decidir si quiere hacer de Catalunya un Estado independiente en forma de República.
La razón de Estado del posfranquismo actuará en consecuencia impidiendo con su retórica jurídica sobre lo “legal” y el “imperio de la ley” el derecho de un pueblo catalán a decidir libremente su estatus político, su futuro. En esta coyuntura, emerge la figura de Manuel José García Caparrós, para indicarnos que nuestro futuro, el del pueblo andaluz, también está pendiente de decisión, y que nos va la vida, la de la clase obrera y el conjunto del pueblo trabajador de Andalucía, en ello.
FUENTE:http://www.lahaine.org/est_espanol.php/garcia-caparros-y-la-razon

Y de la República, ¿qué? artículo de Lidia Falcón

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.
Recogemos el artículo publicado en el periódico digital Público.es de Lidia Falcón, Licenciada en Derecho, Arte Dramático y Periodismo y doctora en Filosofía, quién se ha destacado por su defensa del feminismo y la República. En este artículo reflexiona sobre el interés de los grandes partidos de izquierdas, de desviar el foco en todo aquello que tenga que ver con la consecución de la III República, a raíz de la celebración del V Encuentro de la Junta Estatal Republicana, que tuvo lugar en Madrid este pasado día 3 de junio, en donde estaban representados diferentes partidos políticos y organizaciones republicanas, entre las que se encontraban ANDALUCÍA REPUBLICANA y la Plataforma Unitaria Málaga Republicana

Artículo de Lidia Falcón en Público.es

4 JUNIO, 2017

El 3 de junio se celebró en Madrid el V Encuentro de la Junta Estatal Republicana. Representados estaban el Partido Feminista de España, el Partido Comunista de España, el Partido Comunista Marxista leninista, las Juventudes Comunistas, Izquierda Republicana, la Plataforma Republicana de Málaga que portaba un saludo de Andalucía Republicana, organización en la que las ocho provincias se han unido, la Plataforma Republicana de León, la organización republicana del País Vasco y del exilio español en el sur de Francia. Se sumaron otras asambleas y organizaciones hasta contar treinta.
Los medios de comunicación nos ignoraron olímpicamente. No merecíamos ni una línea impresa ni un segundo televisivo. Y sin embargo éramos más que los que asistieron al Pacto de San Sebastián el 17 de agosto de 1930, que sumaban 7 partidos, amén de los ilustres Indalecio Prieto, Felipe Sánchez Román y Eduardo Ortega y Gasset que participaron a título personal. Ciertamente los nombres de Manuel Azaña, Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz, Ángel Galarza, Niceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura y Santiago Casares Quiroga, que estuvieron allí, por citar los más relevantes políticos del momento que fueron más tarde protagonistas de los gobiernos republicanos, tenían un peso que sin duda los medios de comunicación no nos atribuyen a los que seguimos reivindicando la República.
Pero que nadie se llame a engaño, de no haberse sumado al Pacto el PSOE y la UGT en octubre de 1930, y con el fracaso de la sublevación de Jaca el 12 de diciembre de 1930 que condenó al fusilamiento a los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández, el éxito republicano de las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 hubiera sido imposible.
Ochenta y seis años más tarde no es posible reproducir los mismos acontecimientos. Ni la España de 1930 es la de 2017 ni la mayoría de los partidos políticos de la época han sobrevivido ni salimos de una dictadura como la de Primo de Rivera. Esta circunstancia se dio en 1975 y la desaprovechamos. Como también la oportunidad que se nos brindó en 2014 cuando abdicó Juan Carlos.
Pero el partido con más solera de la escena política española, el PSOE, está vivo en la actualidad, y a pesar de sus dificultades actuales sigue siendo importante en la presente composición del Parlamento y en la continuidad del gobierno. Con él y el recién surgido Podemos conforman una fuerza determinante tanto en las instituciones como en las movilizaciones sociales y electorales. Y ninguno de los dos se compromete con la República. Como tampoco lo hacen ni Comisiones Obreras ni la Unión General de Trabajadores.
Solamente la cortedad de miras y la cobardía de los dirigentes de esas formaciones políticas y sindicales explican esa postura. Los dos partidos, hermanados en esta cuestión a pesar de lo mucho que se detestan y de la escenificación que Iglesias hace continuamente para desmarcarse de la línea ideológica y de la estrategia del PSOE, han concluido –se supone que tras arduos análisis- que el pueblo español no es republicano y que en consecuencia no es oportuno reclamar la III República.
Contando los votos que pueden obtener, como los avaros cuentan sus doblones de oro en los sótanos de sus comercios, tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias huyen como del diablo de introducir la proclamación de la III República en sus reclamaciones y programas electorales. Pero a veces esas cuentas tan estrechas, tan mezquinas como las transacciones mercantiles de los tenderos de comestibles, no corresponden a los beneficios reales que pudieran obtener sumándose a las fuerzas republicanas.
De la misma manera que las cuentas que daban a Susana Díaz como ganadora contra Pedro Sánchez, y las que Iglesias se atribuía en las elecciones del 16 de junio, los resultados no correspondieron a los análisis de los entendidos ni a los que tan felizmente se prometían. Porque, como ya he expuesto en otro artículo, las bases y los votantes de esos partidos están siempre más a la izquierda que sus dirigentes. Si éstos fueran más inteligentes se preguntarían por qué el PSOE ha perdido cinco millones de votos desde 2011 y por qué la coalición Unidos Podemos dejó en el camino desde diciembre de 2015 a junio de 2016, un millón doscientos mil. Así mismo, el Partido Comunista de España se hundió cuando aceptó la monarquía.
El pueblo español, aplastado por la victoria del fascismo y anulado durante 40 años de dictadura, tarda todavía en reaccionar, pero lo hace. Lo hizo en las sucesivas huelgas, manifestaciones, asambleas y batallas que libró bravamente durante el franquismo; mantuvo las luchas en la Transición, gracias a lo cual los pactos del poder no fueron más lesivos para los trabajadores y las mujeres, y se sublevó nuevamente el 15M. Y lentamente, pero imparable, está rechazando las torvas maniobras del PSOE con el capital y sus medidas de explotación de los trabajadores y se empieza a mostrar descontento y desilusionado con los planteamientos de Podemos.
Porque este pueblo quiere, exige, cambios radicales en la relación de fuerzas entre el capital y el trabajo, desmontar definitivamente el Patriarcado que nos asesina a las mujeres, abandonar de una vez la organización criminal OTAN, y dejar de sostener económica y políticamente a una Iglesia que cada vez tiene menos adeptos. Y esas transformaciones imprescindibles para que en España realmente hubiera democracia y se comenzara a implantar un más justo reparto de la riqueza solamente se pueden alcanzar proclamando la III República. Y eso también lo sabe la mayoría del pueblo español.
Ya no es un secreto que Adolfo Suárez no se atrevió a convocar un referéndum sobre monarquía o república en 1976 porque los análisis de opinión dijeron que únicamente el 6% de la ciudadanía era monárquica. Cuando los escándalos de la conducta del rey Juan Carlos comenzaron a aflorar, el CIS, esa institución al servicio del poder oligárquico y no del Estado, dejó de introducir en sus preguntas la fidelidad de los españoles a la Corona.
Ciertamente la operación de descarada propaganda para prestigiar al nuevo rey, a que se dedican todos los medios de comunicación dominantes, puede haber hecho subir la afición a la monarquía de algún sector social, deslumbrado por los fastos reales: los trajes de la reina Leticia, su participación en ciertos actos benéficos –pocos por cierto-, las fiestas y conmemoraciones militares. Pero no atrae ni a los viejos veteranos que todavía votamos, ni al electorado de menos de 40 años, que juzga con rechazo los gastos de la familia real, la entrañable amistad de Felipe VI con los sátrapas tiránicos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Marruecos; su apoyo a un ejército, que siguiendo instrucciones de EEUU, es cómplice de las agresiones militares en Oriente Medio; su beatería a una Iglesia que ha sido cómplice de la dictadura y que sigue lanzando consignas y mensajes misóginos y homófobos; y que se siente humillado y explotado por las medidas económicas y la corrupción de las clases oligárquicas que apoyan la monarquía.
Los cálculos maquiavélicos que hacen las cúpulas del PSOE y de Podemos sobre la fidelidad de los votantes a la monarquía, pueden ser un suflé que se desinflaría cuando se decidieran a apoyar decididamente la proclamación de la III República, y comprobaran que, como en otros siglos, la mayoría del pueblo español es republicana.
Pero eso sólo lo sabrían cuando lo hicieran y hay que tener más valor del muestran los pusilánimes y conspirativos Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que con su rechazo a constituir definitivamente el Frente Popular que nos traiga la República, frustrarán también sus expectativas de gobernar. Y con ellas a la mayoría de las mujeres y los hombres de esta castigada España.

Fuente: Publico.es

Artículo de David Bollero en el diario Público: III aniversario de la operación ‘Salvar la Corona’

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.
 
Nos hacemos eco del artículo del periodista y colaborador del diario digital Público.es en el tercer aniversario de la abdicación de Juan Carlos I como rey de España, hace ahora tres años.
Hoy se cumplen tres años de la abdicación de Juan Carlos I como rey de España. Un acontecimiento histórico que no respondió a otra causa que impedir que el descrédito de la monarquía se acrecentara aún más de lo que ya estaba. En esa misión, esa esa operación ‘Salvar la Corona’ no faltó ninguno de los actores que se golpean el pecho alabando una Transición que ocultó tanta basura debajo de la alfombra que todavía estamos rodeada de ella, desde el PSOE a, por supuesto, ese PP en cuyas filas se encuentran algunos de los destacados herederos del Franquismo.
La llegada al trono de Felipe VI consiguió su objetivo: desviar la atención de quienes son fácilmente manipulables -que, generalmente, son l@s que hacen más ruido-. Pasamos entonces a, por fin, tener a “ese chico tan preparado” al frente de la Jefatura de Estado con el único mérito para ello que tener sangre borbona (si es que ésto puede considerarse virtud).
Al mismo tiempo, el Borbón padre pasó de ser despreciado por sus cacerías, por las sospechas y acusaciones de adulterio continuado, por su modo de despilfarrar, por cómo se queda dormido en actos oficiales… a, sencillamente, dar pena, despertar ese sentimiento de compasión que despiertan los ancianos. Con esa imagen de fragilidad, consigue que muchas personas olviden cómo, inexplicablemente y sin que nadie lo haya podido justificar, amasó tantos millones de euros de fortuna durante su reinado…
En ese sentido, la transparencia entorno a la monarquía es tan grande como su legitimidad para existir: ninguna. Nunca se ha consultado al pueblo español explícitamente si queremos ese modelo de Estado y, de hecho, hace unos meses conocimos cómo el propio Adolfo Suárez reconoció que, en esa Transición tan modélica, no se preguntó a la ciudadanía al respecto porque había informes que avanzaba un NO al Borbón.
Cuatro décadas después, seguimos en el mismo punto. Ninguno de los dos partidos que nos han venido gobernando, ni PP ni PSOE, han tenido ni el sentido de Estado, ni el arrojo, ni la responsabilidad, ni el espíritu democrático suficiente para elevar esta consulta al pueblo español.
Huelga decir que los Borbones tampoco. ¿O acaso creen que Felipe VI, en un gesto de honestidad, puso su cargo a disposición de la ciudadanía para que de una vez por todas nos vayamos sacudiendo los símboles de antiguos regímenes? No, claro que no. Mudito, como mudito estuvo cuando su hermana se sentó en el banquillo, cuando ve cómo su padre vive a todo tren, con viajes y restaurantes de lujo en los que ya no representa a España y que pagamos tod@s l@s español@es mientras la miseria nunca antes había asolado el país como ahora desde la época de la posguerra.
Hoy, en definitiva, se cumplen tres años de otro saqueo a nuestro bolsillo, otro ultraje a la democracia.
Fuente: Artículo de David Bollero en Publico.es III aniversario de la operación ‘Salvar la Corona’
El días 3 de junio del 2014 nuestra Asociación publicó un documento en donde se recogía la posición del Foro de Debate Republicano ante la abdicación del Rey Juan Carlos, y también estuvimos presentes en las manifestaciones realizadas exigiendo la convocatoria de un referéndum por la III República. Puedes consultar dicho documento aqui: Nuestra Posición ante la abdicación del Rey Juan Carlos.

CARRERO BLANCO: ¿VÍCTIMA DEL TERRORISMO O VÍCTIMA DE UN TIRANICIDIO? Artículo de Máximo de Santos, licenciado en Historia.

Os dejamos el artículo de Opinión de Máximo de Santos, Licenciado en Historia, sobre la condena de la Audiencia Nacional a Cassandra Vera, a la pena de un año de cárcel y siete años de inhabilitación para desempeñar cargo o función pública, por publicar en la red una serie de chistes sobre el atentado que costó la vida al almirante Carrero Blanco.

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.

 

CARRERO BLANCO: ¿VÍCTIMA DEL TERRORISMO O VÍCTIMA DE UN TIRANICIDIO?

Máximo de Santos, licenciado en Historia.

ESTO NO ES UN CHISTE.
CARRERO BLANCO: ¿VÍCTIMA DEL TERRORISMO O VÍCTIMA DE UN TIRANICIDIO?
Máximo de Santos,
licenciado en Historia.
Hace muy pocas fechas, la joven Cassandra Vera ha sido condenada por la Audiencia Nacional española a la pena de un año de cárcel y siete años de inhabilitación para desempeñar cargo o función pública. ¿Su delito? Publicar en la red una serie de chistes sobre el atentado que costó la vida al almirante Carrero Blanco, presidente del Gobierno de Franco en diciembre de 1973.
En su sentencia condenatoria, la Audiencia Nacional estima que los chistes de Cassandra caen en el ámbito penal que contempla el Artículo 578 del Código Penal. Artículo que castiga “la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares”.
Numerosas han sido las voces que dentro de la opinión pública han criticado esta sentencia, argumentando que la misma supone un acto de represión contra el libre ejercicio del derecho de expresión reconocido en la actual Constitución española. En el ámbito político, Pablo Iglesias ha propuesto incluso la derogación de este Artículo del Código Penal.
Por mi parte, y estando de acuerdo con el carácter antidemocrático de esa sentencia, con estas líneas quiero negar la mayor: el artículo 578 del Código Penal en justicia no debería aplicarse a Cassandra Vera, por la razón de que el atentado que costó la vida a Carrero Blanco no puede ni debe calificarse como un acto de terrorismo, sino como un acto de tiranicidio. Aclaremos esto último.
Por terrorismo podemos entender el conjunto de acciones violentas graves, injustas e ilegítimas que pueden emprender con una finalidad política, tanto un estado, como personas a título individual o colectivo. De esta definición se desprende la posibilidad de la existencia tanto de un terrorismo de estado (caso del GAL), como de un terrorismo ejercido por un grupo de individuos (caso de ETA). Desde un punto de vista legal, democrático y moral todos los actos terroristas merecen el calificativo de actos criminales.
Por tiranicidio se puede entender el acto violento que busca acabar con la vida de un tirano que atenta gravemente contra la vida y los derechos fundamentales de todo un pueblo. Existe un amplio consenso histórico entre filósofos, teólogos y juristas de distintas épocas y escuelas al calificar el tiranicidio como un ejercicio de la violencia de carácter justo y legítimo, que puede ejercer libremente cualquier persona individual sometida a una tiranía. Examinemos en detalle estas últimas cuestiones.
Para empezar definiremos qué es un tirano. Según el Diccionario de la RAE un tirano es: “quien obtiene contra derecho el gobierno de un Estado, y principalmente el que lo rige sin justicia y a medida de su voluntad”.
Esta definición concuerda perfectamente con la que hiciera hace veintiún siglos el historiador romano Cornelio Nepote: “LLámanse y son tiranos quienes poseen el poder a perpetuidad en una nación que fue libre.”
¿Merece Carrero Blanco el título de tirano? Sí y sin lugar a duda alguna. Durante treinta y dos años el almirante Luis Carrero Blanco actuó como el lugarteniente y brazo derecho del general Franco en el Gobierno de la Dictadura. Subsecretario de la Presidencia del Gobierno (1941), Ministro Subsecretario de la Presidencia del Gobierno (1951), Vicepresidente del Gobierno (1967) y Presidente del Gobierno (1973), Carrero actuó como “eminencia gris” de la tiranía franquista e impulsor de la criminal represión franquista que se extendió, con miles de víctimas, desde la postguerra española hasta el día de su muerte. Carrero fue el inspirador directo de Franco en todas las decisiones dictatoriales claves del Régimen tiránico: desde la definición de España como un Reino (1947), hasta la designación de Juan Carlos de Borbón como heredero del Dictador “a título de Rey” (1969). Finalmente, la investidura de Carrero como Presidente del Gobierno, por un período de cinco años y cuando ya se presagiaba cercana la muerte de Franco, pretendía garantizar el mantenimiento de la Dictadura militar en el máximo grado de su dureza represiva hasta una fecha entonces tan lejana como 1978, con Juan Carlos I ya como nuevo Jefe del Estado.
Carrero, sin duda, fue y merece el título de Tirano. Ahora bien, ¿sobre qué razonamientos filosóficos, jurídicos, políticos y morales cabe justificar y defender la muerte de un Tirano?
Para empezar, diremos que, tanto en la democracia ateniense clásica, como en la Roma republicana, estaba social y políticamente asentada la doctrina favorable al tiranicidio como acto de legítima defensa de la sociedad frente al tirano. En este sentido Cicerón llegaba al extremo de proclamar que “la más bella de las acciones era matar a un tirano” (De Officiis, III.)
El pensamiento cristiano por su parte defenderá el derecho a resistir a los tiranos desconociendo sus mandatos. En el siglo V, San Agustín afirmará que “la ley injusta no es ley”. En este mismo sentido Santo Tomás de Aquino, en el siglo XIII, añadirá:
“El régimen tiránico no es justo, ya que no se ordena al bien común, sino al bien particular de quien detenta el poder (…) De ahí que la perturbación de ese régimen no tiene el carácter de sedición (…) El sedicioso es más bien el tirano, el cual alienta las discordias y sediciones en el pueblo que le está sometido, a efectos de dominar con más seguridad. Eso es propiamente lo tiránico, ya que está ordenado al bien de quien detenta el poder en detrimento de la multitud.” (Suma Teológica, Parte II-II, Cuestión 42, Artículo 2)
El mismo Tomás de Aquino, más tarde proclamado Doctor de la Iglesia Católica, legitimará así el tiranicidio: “Si el que expolia a un hombre o lo esclaviza, o lo mata, es acreedor de la máxima pena, que es la pena de muerte (…) con cuanto mayor motivo se ha de considerar que el tirano merece los suplicios peores, puesto que él a todos y en todas partes atenta contra la libertad de todos y mata a quien le da la gana.” (Gobierno de los príncipes, Libro I, Capítulo XI)
No será Santo Tomás la única autoridad filosófica y teológica dentro de la Iglesia Católica que apueste a favor del tiranicidio. Un siglo antes, Juan de Salisbury, filósofo y eclesiástico miembro de la famosa Escuela de Chârtres, no sólo admite, sino que recomienda el tiranicidio en su obra “Policraticus” (Libro VIII, 17).
De igual manera, y ya en los siglos XVI y XVII, destacan las opiniones a favor del tiranicidio de dos grandes figuras del moderno pensamiento filosófico y jurídico internacional: los padres jesuitas Francisco Suárez y Juan de Mariana.
El granadino Francisco Suárez, cuyas obras sirven de fundamento a la filosofía del Derecho hoy vigente en todos los países democráticos, aporta una idea fundamental: los gobernantes no pueden ni deben detentar el poder de un modo absoluto y arbitrario, sino por una delegación basada en el consentimiento del pueblo. Es este consentimiento el que únicamente legitima su poder. La falta de consentimiento popular convierte a los gobernantes en tiranos. Suárez distingue dos tipos de tiranos: los tiranos que han accedido al poder de una manera legítima y más tarde convierten su poder en una tiranía, y los tiranos que acceden al poder como usurpadores sin ningún otro título que la fuerza de su pura violencia criminal. Según esta clasificación, al primer grupo pertenecerían en época contemporánea un tirano como Adolf Hitler, mientras que en el segundo grupo podemos encuadrar a tiranos como Francisco Franco y su lugarteniente Luis Carrero Blanco. El gran jurista Francisco Suárez razona que frente a ambos tipos de tiranos cabe oponer el libre ejercicio del tiranicidio como expresión legítima del derecho natural a defenderse que posee todo individuo y toda sociedad (Defensio Fidei, Libro VI, Capítulo IV)
De igual criterio es el también jesuita español Juan de Mariana. Filósofo e historiador, Juan de Mariana se expresa con gran contundencia en su obra “De rege et regis institutione”: “si un príncipe se apoderó de la República a fuerza de armas, sin razón, sin derecho alguno, sin el consentimiento del pueblo, puede ser despojado por cualquiera de la corona, del gobierno, de la vida; que siendo un enemigo público y provocando todo género de maldades a la patria y haciéndose verdaderamente acreedor por su carácter al nombre de tirano, no sólo puede ser destronado, sino que puede serlo con la misma violencia con que él arrebató un poder que no pertenece sino a la sociedad que oprime y esclaviza. (…) Es ya, pues, innegable que puede apelarse a la fuerza de las armas para matar al tirano, bien se le acometa en su palacio, bien se entable una lucha formal y se esté a los trances de la guerra.”
La limitación de espacio que impone todo artículo me impide abordar aquí en detalle los razonamientos favorables a la justificación del tiranicidio en otras escuelas del pensamiento occidental. Señalar sólo que, desde el siglo XVI a la fecha, el tiranicidio cuenta con amplios apoyos en obras como la “Vindiciae contra tyrannos”, del hugonote francés Stephanus Junius Brutus; en los textos filosóficos del racionalista británico John Loocke; en los textos de los Padres de la Independencia norteamericana, etc. La monumental obra de Mario Turchetti “Tyranni et tyrannicide de l’antiquité à nos jours” (París. PUF,2001) da testimonio de esta afirmación.
Descendiendo al terreno de la práctica del tiranicidio en Europa y en nuestros días, recordaremos cómo en el contexto de la Segunda Guerra Mundial tuvieron lugar tres famosos intentos tiranicidas. Los dos primeros, fallidos, intentaron acabar con la vida del tirano Hitler. El tercero logró acabar con la vida de Reinhard Heydrich lugarteniente de Hitler y “Protector de Bohemia y Moravia” (más conocido como el “Carnicero de Praga” o la “Bestia rubia”). Hoy nadie, salvo los neonazis y los neofascistas, pone en duda la legitimidad y la justicia de estos actos tiranicidas. Es más, hoy los tiranicidas Georg Elser y Claus von Stauffenberg, por un lado, y el comando checoeslovaco que ejecutó a Heydrich, por otro, ven sus respectivas memorias homenajeadas y glorificadas en público, tanto en Alemania como en la República Checa actuales.
Bien distinta es la situación en España, en lo tocante al tiranicidio que tuvo como víctima a Carrero Blanco. Para empezar, constatamos que los tiranicidas que acabaron con su vida (un comando de ETA-V Asamblea, fracción militarista) no reciben hoy aplauso alguno por esta acción tiranicida, salvo, claro está, el homenaje que les rinden sus correligionarios y simpatizantes. Desde un punto de vista democrático hemos de afirmar que nos parece justo que no reciban homenaje alguno. Que ETA ejercitase el derecho al tiranicidio, que en aquel momento teníamos todos los ciudadanos del Estado español para acabar con la vida de los tiranos Francisco Franco o Luis Carrero Blanco, en absoluto justifica ni legitima su trayectoria de varias décadas de acción criminal, con más de ochocientos atentados y varios miles de víctimas inocentes. Que ETA arrebatase la vida de un buen número de niños inocentes, en horrorosos atentados como el de Hipercor en Barcelona o las Casas-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza o Vich, explica perfectamente por qué ETA no puede ni debe ser glorificada por el conjunto de su trayectoria terrorista. Esa trayectoria impide que los glorifiquemos por el acto tiranicida contra Carrero.
Dicho esto, responderemos a la pregunta que da título a este artículo: “Carrero Blanco, ¿víctima del terrorismo, o víctima del tiranicidio?”. Mi respuesta es categórica: el tirano Carrero Blanco no fue víctima de un acto de terrorismo. El tirano Carrero Blanco, impulsor del terrorismo de estado en España durante treinta y dos años consecutivos, pereció víctima de un acto tiranicida. Si los tiranicidas de ETA no merecen glorificación alguna a causa de su trayectoria criminal global, por el contrario, es absolutamente legítimo que cualquier ciudadano o ciudadana del Estado español pueda celebrar, cantar o hacer chistes sobre el acto tiranicida que dio término a la vida de Carrero. Acto que evitó, tras la muerte de Franco, los peligros ciertos de una nueva represión dictatorial, brutal y violenta, contra el conjunto de la ciudadanía y de los pueblos del Estado español.
Llegados a este punto, y para finalizar este artículo, formulamos una última pregunta: ¿sobre qué base y fundamento legal se permite la Audiencia Nacional el poder calificar al tirano Luis Carrero Blanco como “víctima del terrorismo”? La respuesta es clara: desde el año 2011 existe en España la Ley 29/2011, de 22 de septiembre, “De Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo”. Esta Ley, que cuenta con la rúbrica del presidente José Luís Rodríguez Zapatero y del Rey Juan Carlos I, es una disposición a todas luces injusta por, entre otras muchas, las siguientes razones:
Primera.- El Artículo 3 de dicha Ley desnaturaliza el concepto pleno de lo que es una acción terrorista, al definir la misma “como la llevada a cabo por unas personas integradas en organizaciones o grupos criminales que tengan por finalidad o por objeto subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública.” Esta definición legal excluye la consideración de todo el conjunto de actos terroristas que puedan haber sido protagonizados o instigados por el Estado. Por poner solo dos ejemplos: La brutal represión policial que llevó a cabo el Estado español contra el pueblo malagueño, el 4 de diciembre de 1977, con el resultado de la muerte del joven Manuel José García Caparrós y decenas de heridos, según este Artículo no se contempla como una acción terrorista. Igualmente, el 21 de julio de 1970, la Policía Armada, siguiendo las órdenes del Gobierno cuyo Vicepresidente era el Almirante Luis Carrero Blanco, procedió a disparar contra una manifestación de obreros de la construcción en Granada, con el resultado de tres obreros muertos y treinta y cinco heridos. Según el Artículo 3 de esta Ley, este crimen no se puede calificar como acto terrorista, ni Carrero Blanco se puede señalar como responsable último de esta acción terrorista.
Segunda.- El Artículo 7 de esta Ley de Víctimas del Terrorismo establece un ámbito de aplicación temporal totalmente injusto y restrictivo, al fijar lo siguiente: “Las disposiciones de la presente Ley serán de aplicación a los hechos que se hubieran cometido desde el 1 de enero de 1960.” No es inocente la fijación de esta fecha aparentemente arbitraria. Gracias a esta delimitación temporal no se puede aplicar esta Ley a los hechos acaecidos entre el 18 de julio de 1936 y el 1 de enero de 1960. Es decir, evita injustamente que se pueda calificar como actos terroristas todas las acciones criminales cometidas contra el pueblo por los militares y grupos paramilitares fascistas alzados en armas contra el gobierno legítimo de la República. Actos que, como la Masacre de la Carretera Málaga-Almería, son crímenes de guerra y lesa humanidad que legalmente no prescriben, según el ordenamiento jurídico internacional. De igual manera, con este Artículo 7 las decenas de miles de criminales acciones terroristas emprendidas durante la postguerra española por el régimen ilegítimo y tiránico de Franco y Carrero quedan a salvo de cualquier mención o descalificación legal que empañe su memoria.
Tercera y última.- En ningún término de su articulado la Ley 29/2011 establece la imposibilidad jurídica de que un tirano y terrorista de estado como Luis Carrero Blanco reciba el tratamiento de “víctima del terrorismo” con el que hoy se le honra. Es pues una Ley injusta, más propia de un régimen político autoritario que de un país que aspiraba y aspira a vivir en libertad y democracia.
Andalucía, 14 de abril de 2017.

 

La necesidad de la República, artículo de Rafael Silva

En estas fechas tan próximas al día de la República, 14 de abril, queremos hacernos eco del artículo de Rafael Silva “La necesidad de la República” en donde pone de manifiesto que con la complicidad de la Monarquía, la Iglesia y las Fuerzas Armadas, fuerzas que nos gobiernan aunque no se presenten a elecciones, ayudan a darle un disfraz democrático, aunque seguimos sufriendo las limitaciones de una democracia recortada y aplastada por las élites dominantes.

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Artículo de Rafael Silva recogido en su blog; Actualidad Política y Cultural.

Desde que el Golpe de Estado del General Franco en 1936 interrumpiera abruptamente la Segunda República, nuestra historia entró, pudiéramos decir, en un declive democrático. En una primera etapa, surgida de la dictadura franquista, volvieron a visitarnos los fantasmas del fascismo, de la intolerancia, del exterminio, del genocidio, del exilio, del hambre, de los trabajos forzados, de la represión y de la muerte. La dictadura de Franco fue uno de los períodos más negros de nuestra historia. Pero acabada la misma con la muerte física del dictador, también se vieron truncadas las esperanzas de muchos republicanos que confiábamos en la vuelta de un período de recuperación no sólo del aspecto formal de nuestros derechos y libertades, sino también de un saneamiento democrático de nuestra sociedad, y de la recuperación y protagonismo de las clases trabajadoras de aquél tiempo. Desgraciadamente, no fue así, y lo que se nos vendió bajo el período denominado de Transición no fue más que un lavado de cara de la época anterior, despojándolo de su crueldad y de su autoritarismo, pero en ningún caso retornando a los valores sociales de la breve etapa republicana…. Puedes continuar leyendo el presente artículo en su blog:

La Necesidad de la República. Blog de Rafael Silva

Artículo de Opinión: Artículo de Isidoro Moreno sobre la visita de Obama

Nos hacemos eco del artículo de opinión de Isidoro Moreno, en vísperas de la visita de Barack Obama a Sevilla, que se ha publicado, en la “tribuna” de  Diario de Sevilla y otros diarios andaluces, .

Pincha aquí para ver el artículo publicado en Diario de Sevilla, de Isidoro Moreno, sobre la visita de Obama a Sevilla.

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Reflexiones a mitad de camino hacia no se sabe dónde – Antonio Torres (Antón)

Seguimos compartiendo en nuestra página web, artículos de opinión, de personas muy vinculadas a partidos y organizaciones de izquierdas, en donde de forma crítica, analizan los resultados de las pasadas elecciones, y nos dan una visión de realidad política actual. Hoy os dejamos el  artículo de Antonio Torres “Antón”, secretario general de Andalucía Comunista,  publicado en “A jierro 24 horas” Reflexiones a mitad de camino hacia no se sabe dónde – Antonio Torres (Antón)

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.

 

Reflexiones a mitad de camino hacia no se sabe dónde – Antonio Torres (Antón)

Hace un año, el 25 de mayo de 2014, con la irrupción de Podemos tras las elecciones al parlamento europeo se abrió un periodo en el que todos los análisis parecían provisionales: los vaivenes, el juego de los medios de comunicación, las ambigüedades, las tácticas de unos y otros, y el hecho de encontrarnos en una situación desconocida desde prácticamente la muerte de Franco, condenaba los análisis a la provisionalidad más absoluta, o a estar al menos mutilados. Hoy, tras las elecciones municipales y en determinadas comunidades autónomas, parece estar pasando lo mismo: observamos toda una serie de análisis que tienen en la provisionalidad su nota característica, son reflexiones a mitad de camino, pero, ¿hacia dónde? La instalación de la “razón populista” de Podemos con sus “significantes flotantes y vacíos” hace que palabras como “cambio”, “democracia”, “unidad popular”, “transparencia”, o “casta”, por poner unos ejemplos, carezcan de significado o adquieran uno diferente en cada circunstancia.

Antonio Torres "Antón", secretario general de Andalucía ComunistaTengo la extraña sensación de encontrarme en un coche conducido por alguien que no conozco, sin saber a dónde voy, sin embargo, haciendo de la prudencia una bandera, tengo la imperiosa necesidad de saber a dónde vamos por si quiero llegar al final de trayecto o bajarme en un área de descanso a tomar café.

Las tendencias

Aun a riesgo de insistir, dada la provisionalidad en la que estamos debemos hablar de tendencias y también matizarlas porque dependiendo del análisis veremos que para algunos no hablamos de tendencias sino de hechos, otros, aun reconociendo la tendencia la exageran, etc.

La cuestión del bipartidismo. En este sentido es donde realmente estamos viviendo una tendencia que no un hecho, o si acaso podemos dejarlo en una instantánea del momento si se quiere, dicha instantánea nos indica que el bipartidismo (PP y PSOE) ha perdido un apoyo sustancial, pero eso no significa que esté derrotado en absoluto. En lo que se refiere al PP la derrota ha sido especialmente dura en Madrid y en Valencia, auténticos bastiones del PP. Esperanza Aguirre ha visto su orgullo personal herido y con ella un sector importante del PP y de sus votantes no solo en Madrid, sino en el conjunto del Estado. Mientras, en Valencia, el PP de la corrupción y la soberbia extremas ha visto crecer sorprendentemente a un Cormpomís que ha trabajado duramente durante años denunciando la corrupción y la prepotencia del PP valenciano.

En este sentido, cabe reflexionar sobre cómo el bipartidismo puede adquirir nuevos bríos, a pesar de su erosión. Un sector ultra del PP está agitando el fantasma del “peligro rojo”, aunque este sector, encabezado por Esperanza Aguirre, pueda caerenel más espantoso de los ridículos, su mensaje puede calar en determinados sectores, además de recibir un considerable apoyo mediático. Ser ultra no significa ser imbécil y Esperanza Aguirre es buen ejemplo, ella representa a determinados sectores oligárquicos que quieren mano dura y desean que la presente coyuntura sea de recuperación de ganancias y eso solo puede darse no solo manteniendo todas las leyes antiobreras y antipopulares, sino incluso endureciéndolas, además Esperanza Aguirre y los suyos (Fernández Díaz, etc.) están poniendo en cuestión a Rajoy y su equipo, que puede estar siendo contemplado por esos sectores oligárquicos como un pusilánime sin iniciativa; por su parte, Rajoy seguirá insistiendo en su mensaje de la recuperación, mientras otro sector del partido localizado en Castilla y Galiza le está instando a dejar los mensajes triunfalistas y a acometer determinados cambios aunque sean estéticos y a “acercarse más a la ciudadanía”.

Pero frente al mensaje del miedo o los mensajes triunfalistas del PP, la tendencia parece indicar que el bipartidismo puede adquirir nuevos bríos con el PSOE, más que con el PP. A pesar de una derrota sin paliativos, el PSOE de Pedro Sánchez está sabiendo rentabilizar los resultados de las pasadas elecciones y proyectarse como la “opción de izquierdas” frente al PP, pero, no lo olvidemos, también frente a Podemos. Ante la deriva ultra de un sector del PP de Esperanza Aguirre y los mensajes triunfalistas que no están calando por parte de Rajoy y su equipo, el PSOE aparece como una opción a tener en cuenta por parte de determinados sectores de la gran oligarquía española para desactivar a Podemos, a las agrupaciones populares electorales (“unidad popular”), pero sobre todo a los movimientos sociales organizados. Para ello, es necesario que el PSOE capitalice las ansias populares de cambio y se postule claramente como la “opción de izquierdas” frente a una dirección de Podemos que erróneamente sigue concibiendo al eje izquierda-derecha como un “juego de trileros”. Dado lo cambiante de la situación y teniendo en cuenta la importancia que para el PSOE tiene Andalucía, habrá que ver en este sentido las consecuencias del pacto con Ciudadanos que ha a permitido la investidura de Susana Díaz como Presidenta de la Junta.

Las candidaturas de “unidad popular”. Si algo se lleva repitiendo desde el pasado 24 de mayo hasta la saciedad es que allí donde han habido candidaturas de unidad popular los resultados han sido mejores que donde fundamentalmente IU y Podemos han concurrido por separado. Pero más allá de reflexiones abstractas sobre la “unidad”, convendría, como decía el viejo Lenin hacer un análisis concreto de la situación concreta. Lo primero que hay que destacar es el desprecio que en muchos casos se hace hacia actores que no son ni IU ni Podemos y que o bien no han participado o bien participando en dichas candidaturas se les ha ninguneado; están saliendo a luz numerosos artículos en los que se suele decir que “no sobra nadie”, pero en realidad todo lo que no sea Podemos e IU es considerado comparsa, como se suele decir. Por otro lado, en cada candidatura han incurrido toda una serie de particularidades que la han hecho triunfar más allá de la prédica abstracta de la “unidad”; en Barcelonano se puede dudar del peso mediático y del prestigio como activistade Ada Colau, en Galiza las Mareas han recogido el trabajo electoral previo de AGE, que ha sido el núcleo fundamental de las Mareas, mucho más que Podemos, además de contar en el caso de Compostela con una persona de bastante peso en Galiza como es Martiño Noriega. En las elecciones municipales, especialmente en territorios donde no había elecciones autonómicas, en general, al electorado le ha costado identificar a Podemos con las candidaturas municipales de las que formaba parte en un mar de candidaturas de “sí se puede”, de “ahora”, de “ganemos” o de “participa” que han confundido a una parte del electorado.

No se puede obviar el hecho de que a quien realmente ha beneficiado las candidaturas populares IU-Podemos ha sido a IU más que a Podemos, ya que en muchos casos sin esas candidaturas o bien IU no habría obtenido representación o de obtenerla habría sido testimonial.

En realidad, mucho más que achacar el éxito de esas candidaturas a la unidad entendida como una sopa de siglas, tal y como se está haciendo erróneamente, las candidaturas exitosas han sido las que han tenido o bien una persona con un peso mediático o social determinado encabezando la lista, o bien un movimiento popular detrás relativamente organizado, o ambas cosas a la vez. En un interesante artículo en el que se analiza las diferentes candidaturas populares presentadas en la zona Sur de Madrid, se dice con bastante razón algo que puede ser aplicable más allá de esa zona en concreto: “Y una última evidencia mirando a los ejemplos más cercanos en lo territorial, es que la diferencia en algunos casos de votos respecto a Podemos comunidad y en otros la irrupción más o menos tímida de Ciudadanos, nos da a entender que las candidaturas que se han asentado en procesos de largo recorrido, mediante procesos de cooperación, sin atropellos, y con una base conectada con las realidades cotidianas, han recogido mayores cuotas de éxito, imponiéndose en algunos casos como las primeras en su ciudad en número de votos” (“Un vistazo desde las afueras: el nudo de la zona Sur de Madrid tras el 24 M”, José Luís Mateos Murillo http://madrid.lahaine.org/un-vistazo-desde-las-afueras). En este sentido, el que fuera miembro de la dirección estatal de Podemos, Juan Carlos Monedero decía recientemente de una manera un tanto enigmática: “Hay algunos estudios que ha hecho Podemos que invalidan que sea cierto que las candidaturas de unidad popular hayan sacado mejor resultado que Podemos, salvo algunos casos concretos y el caso más emblemático es Madrid. Las cuentas globales no dan para afirmaciones muy rotundas” (Entrevista a Juan Carlos Monedero http://www.eldiario.es/politica/Monedero-generales-Podemos-incorporase-Podemos_0_396510713.html) .

Los partidos del Régimen. No podemos confundir bipartidismo con partidos del régimen del que no solo forman parte PP y PSOE, sino más partidos, en general, todos aquellos que defienden la legitimidad del régimen español nacido de la muerte de Franco y de la Constitución de 1978. Aquí la cuestión se hace más difusa ya que, ¿hasta qué punto CiU o el PNV son o no son partidos del régimen? Lo son tanto en cuanto, dejando declaraciones o acciones puntuales, tanto CiU como PNV legitiman diariamente al régimen español en sus respectivos territorios. La misma pregunta podríamos hacernos incluso sobre dos opciones en principio “rupturistas”, es decir, Podemos e Izquierda Unida; Podemos ha pasado de tener un discurso crítico con el régimen del 78 a no darle importancia a la cuestión del régimen, dejando de cuestionar el marco político actual; por otro lado, en lo que se refiere a IU, su principal partido, el PCE, tuvo un papel crucial en la configuración del régimen actual y aunque de un tiempo a esta parte hayan surgido voces muy críticas dentro de IU con el régimen del 78, éstas no dejan de ser eso, solo voces carentes de la legitimidad que una autocrítica seria les habría dado ante los ojos de los pueblos del estado español, mientras que con esas voces también conviven otras claramente pro régimen.

Pero con quienes no puede caber ninguna duda sobre su adhesión al régimen del 78 es con Ciudadanos. El partido de Albert Rivera quizá no haya conseguido los resultados que se esperaban, fundamentalmente porque antes y durante la campaña electoral Ciudadanos apareció como un “partido muleta” sobre el que el PP podía apoyarse, quizá muchos votantes de derecha se lo pensaron mejor y prefirieron el original (PP) a la fotocopia (Ciudadanos). Sin embargo, a pesar de que según muchos análisis los resultados de Ciudadanos se han quedado cortos, lo cierto es que estos resultados no solo le están permitiendo ser la muleta del PP, sino también del PSOE, del bipartidismo, de los dos principales partidos del régimen español del 78. Aunque el partido de Albert Rivera pueda tener un incierto recorrido, tan incierto como el propio régimen quiera, la cuestión es que, de alguna manera, ha conseguido lo que pretendía: ser un actor importante en la estabilidad y gobernabilidad de las instituciones del régimen, así hemos visto, justo a la vez, como se ha apoyado al PP en Madrid y la investidura de Susana Díaz como Presidenta de la Junta de Andalucía, mientras, como si fuera una herida que sangra a borbotones, no paran de salir a luz noticias relacionadas con la “Operación Púnica” y “la Gürtel” o con los EREs y los cursos de formación

Los pactos. En un artículo al respecto, el antropólogo andaluz, Isidoro Moreno resumía de esta manera la cuestión de los pactos: “Ésta es la encrucijada en que las dos almas no pueden seguir coexistiendo. Cuál de ellas termine imponiéndose lo veremos pronto. Si se impone la opción de convertir la partida actualmente a dos (PP-PSOE) en un juego también a dos aunque en parejas (PP-Ciudadanos por una parte y PSOE-Podemos por otra) ello reflejará que ha ganado el alma reformista y Podemos se convertirá en una especie de IU bis. El dilema es aceptar la lógica del juego político existente, convirtiéndose en un jugador más con mayor o menor grado de influencia según sea su cuota de poder, o ser el medio de transmisión de la voz de los movimientos sociales alternativos y el fustigador de los vicios que surgen del propio funcionamiento del sistema con el objetivo de transformarlo en una democracia en la cual sea posible la participación real de la ciudadanía no sólo en las urnas cada cuatro años” La encrucijada de Podemos El peligro de Podemos está perfectamente resumido en las palabras de Isidoro Moreno, sin embargo, comprobamos como Izquierda Unida no quiere aprender de sus errores, Pedro Sánchez y Cayo Lara han firmado un pacto en bloque que afectaría a 277 ayuntamientos para facilitar “gobiernos de progreso”. Ni que decir tiene que en esa táctica del PSOE de presentarse como “el partido de la izquierda” este pacto con IU le va a ser de gran ayuda al facilitarle esa imagen de “izquierdas” que necesita de cara a las elecciones generales de noviembre.

¿Y qué pasa con la abstención?

Sorprende y extraña que en los análisis que han estado circulando estos días no se contemple la cuestión de la abstención, o si se contempla sea solo de pasada, y más cuando se está depositando implícita o explícitamente casi todas las esperanzas en una victoria electoral para las elecciones generales. La abstención en las elecciones municipales se ha situado en un 35,07%, solo un 1% menos que en 2011, un porcentaje que debería hacer pensar a los estrategas de la baza electoral, por otro lado, la suma de votos blancos y nulos da un poco más del 3%. Si la baza electoral es importante, ¿por qué nadie se plantea de cara a las elecciones generales rebajar ese porcentaje del 35% por lo menos un 5 o un 10%?

La organización del movimiento popular está pasando a un segundo plano

Ese está siendo quizá el mayor problema, el movimiento popular está a verlas venir, detrás de las iniciativas electorales, cuando debería ser al revés, es decir, las iniciativas electorales deberían estar detrás del movimiento popular. Concretamente, estamos viendo como muchas expresiones organizadas del movimiento popular están a la espera de las victorias de las candidaturas populares.Esto es especialmente grave cuando se ejerce poder institucional, porque sin un movimiento popular organizado nada, absolutamente nada, puede garantizar la utilización de unas instituciones que, no lo olvidemos, no son nuestras, en favor de los intereses populares. No se podría garantizar ni una gestión eficiente de los recursos públicos, ni de entorpecer los intereses del gran capital, ni de más democracia y protagonismo popular, ni tampoco se podría garantizar, en definitiva, que los representantes populares no terminen gestionando contra el pueblo ni saqueando sus arcas, como ha pasado.

Por tanto, las candidaturas populares han de surgir de la organización y lucha del pueblo, siendo su apoyo, su bastón, en una lucha más global contra el régimen español del 78 y por la transformación social revolucionaria. Sin embargo, lo que estamos observando es una “autonomización” de las candidaturas populares respecto del movimiento popular organizado y todo ello a pesar de que en muchas de esas candidaturas participan activistas sociales. Quizá esa “escisión” ahora no sea muy apreciable, pero tal y como se está planteando la batalla electoral de aquí a las generales, se podrá observar mejor, a no ser que se le ponga remedio.

Mientras tanto, se está imponiendo por parte de terminados sectores la concepción de la “unidad popular” como mera aritmética electoral, es decir, un “dos más dos son cuatro” que no solo insulta a la inteligencia y falta a la realidad, sino que desprecia el papel rector que ha de tener el movimiento popular. En política electoral no siempre “dos más dos son cuatro”, no pocas veces hay sumas que restan y restas que suman, porque insistimos no se trata de sumar “tus votos y los míos”, no se trata de juntar “mis siglas y las tuyas”, sino de hacer protagonista el pueblo de los cambios.

Los otros

Dejando al margen a una UPyD que podemos ya dar prácticamente por desahuciada, contemplamos a una Izquierda Unida que se debate en el ser o no ser, si bien IU ha resisto en Andalucía y Asturies, por motivos muy particulares de ambos territorios, e incluso va a gobernar en Zamora, en el resto del Estado o bien ha desaparecido o bien su presencia queda en lo testimonial. Análisis por separado merecería lo sucedido en Madrid que, sin duda, va a afectar al resto del Estado, ya que de alguna manera en Madrid se ha resuelto unilateralmente el dilema que afecta a Izquierda Unida. Con sus diferentes familias, todas ellas sin excepción nacidas del seno del propio PCE, sumidas en una feroz batalla en donde lo de menos es qué línea política seguir y lo que importa es el sillón que se va a ocupar, IU no tiene más remedio que acudir a una candidatura popular como tabla de salvación de cara a las elecciones generales, esa es la tarea que tiene Alberto Garzón en sus manos enfrentado, por un lado, a la Izquierda Abierta de Llamazares y, por otro, a Cayo Lara. La “unidad popular” es el clavo ardiendo al que IU se tiene que agarrar.

Entre los lugares comunes que existen en los diferentes análisis del 24 M se encuentran los batacazos de EH Bildu y, sobre todo, del BNG. Sin negar que para ambas formaciones los resultados han sido malos, especialmente para el BNG, existe una clara tendencia por parte de determinados medios, por supuesto radicados en Madrid y con una visión claramente españolista, de empeorar más allá de la realidad dichos resultados. En ambos casos, sin embargo, se han dado factores internos que explican esos resultados, el BNG aún sigue pagando sus errores del pasado, y aunque el giro a la izquierda y al soberanismo ha sido más que evidente, el trabajo de concienciación y de hacer ver esos cambios aún está pendiente, más allá del duro competidor electoral que son las Mareas, en las que no lo olvidemos están muy presentes quienes en su momento convirtieron al BNG en una organización electoralista, burocrática y rendida de los pies a la cabeza al régimen; pero a pesar de esos resultados, el BNG resiste en el interior gallego y en las localidad de tamaño medio como la única alternativa al bipartidismo español, además de hacerse fuerte en la ciudad de Pontevedra. Por su parte, una EH Bildu llena de temores, sin iniciativa, encerrada en una retórica nacional desligada de los problemas sociales y sin avances significativos tanto en el llamado “proceso de paz” como en el autogobierno vasco, ha acabado perdiendo votos por la derecha, hacia el PNV, y por la izquierda, hacia las candidaturas populares impulsadas por Podemos; significativa ha sido la perdida de la alcaldía de Donosti y la Diputación Foral de Gipuzkoa; pero por otro lado, EH Bildu probablemente se haga con la alcaldía de Pamplona y será clave dentro del complicado puzzle navarro, y a pesar de los errores, la izquierda abertzale es la izquierda hegemónica en EuskalHerria con diferencia.

Poco, muy poco, se dice de los espectaculares resultados de la CUP catalana. Cuadriplicar sus resultados y revalidar las mayorías obtenidas en el 2011, la entrada en Diputaciones Provinciales y en todas las capitales del Principat, y sobre todo, la entrada en el Ayuntamiento de Barcelona en una competencia feroz con la Barcelona en Comú de Ada Colau no merecen la atención de determinados medios de comunicación. En todo caso, las referencias a la CUP han sido para resaltar su carácter presuntamente “sectario” por no entrar a gestionar el Ayuntamiento de Barcelona junto a Ada Colau; reproches y más reproches que quieren negar la existencia de un creciente movimiento político que no reivindica la soberanía nacional en abstracto sino que la liga a una transformación social, y que quieren negar el valor de una alternativa política cocinada a “fuego lento”, al calor de un trabajo de organización y lucha popular y no al calor de las audiencias televisivas.

Conclusiones a mitad de camino: me quedo en Andalucía

Que estamos en una “segunda transición” ya poca gente lo niega, echándole al asunto un poco de sentido del humor, no tenemos más remedio que recomendar un video del conocido humorista de Dos Hermanas Manu Sánchez al respecto Por las siglas de las siglas. Amén-Manu Sánchez como ejemplo de lo que estamos diciendo. Ya en la “primera transición” vimos como quienes prometían una ruptura con el régimen de terror franquista acabaron pactando su reforma a cambio de determinados cuotas de poder, o más bien de gestión, que no es lo mismo. Vimos el papel de los servicios de inteligencia y de cómo actuaron políticamente para reconducir la situación, un caso significativo, que no desde luego único, fue el del PSOE de Felipe González, prácticamente reconstruido por el SECED de Carrero Blanco. No quiero dar alas a ninguna teoría de la conspiración más o menos ocurrente, pero si llamar la atención de que en una situación como la actual sería ingenuo no pensar que los servicios de inteligencia se van a estar quietecitos sin hacer nada y más cuando el FMI lo ha dejado caer: si el Estado español quiere crecer al 3,1%, como este mismo organismo ha previsto, tiene que haber “estabilidad política”, entendiéndose “estabilidad política” por un gobierno que acate sus recomendaciones: subir el IVA, acabar con la sanidad y la educación públicas, abaratamiento del despido, etc., y por supuesto, nada de “procesos destituyentes/constituyentes” ni nada de “derecho a decidir” y demás zarandajas que tan mal le sientan a los mercados.

En un Estado como el español con un ejército, cuerpos de policía, jueces y fiscales, etc., que en una parte considerable siguen siendo deudores del régimen franquista, sería ingenuo pensar que van a estar comiendo palomitas cómodamente en sus sillones mientras ven la película del desmantelamiento del régimen.

Ruptura democrática y perspectiva estratégica revolucionaria. En el actual marco legal de la Constitución española y de los Estatutos de Autonomía, no caben nuestros derechos por más que estén puestos negro sobre blanco en esos textos. El cuerpo legal nacido de la muerte de Franco y de la Constitución de 1978 no es neutro, son un arma en manos de la gran oligarquía española, de una élite orgullosa de su pasado franquista, ultranacionalista española, reaccionaria a más no poder, y por encima de todo, explotadora sin ningún tipo de escrúpulos. Pero ni siquiera acabar con el régimen español de 1978 nos dará de verdad todos nuestros derechos, el modo de producción capitalista no da para más, sus contradicciones se hacen cada vez más irresolubles y las recetas keynesianas tienen cada vez menos margen de aplicación y más en el Estado español como lo resume recientemente en un artículo el revolucionario vasco Iñaki Gil de San Vicente: ”Por otra parte, la cada vez más débil productividad del capitalismo español, de su decreciente acumulación de capital industrial, el retroceso apreciable ya en los años ´60 a pesar de los esfuerzos del Plan de Estabilización de 1959, este declive estalla en forma de crisis no por los altos salarios que, por serlo, frenarían los beneficios empresariales, las inversiones y el crecimiento, como dice la derecha; ni tampoco por los bajos salarios que, por serlo, frenarían un aumento del consumo y por tanto de la producción interna, tal cual creen los keynesianos del mundillo de IU y Podemos. La crisis es resultado de la dialéctica entre las leyes económicas endógenas: caída tendencial de la tasa media de beneficios, etc.; y las exógenas: burguesía indiferente a la tecnociencia, ineficiencia estatal, corrupción generalizada, etc. La crisis sistémica surge de las contradicciones irresolubles de la totalidad concreta llamada «España», formación económico-social que no ha podido constituirse en nación burguesa clásica”24 M crisis internacional del nacionalismo español Hoy más que nunca tienen sentido aquellas palabras de Rosa Luxemburgo sobre reforma y revolución: “(…)las reformas y las rupturas, no son distintos métodos de progreso histórico que puedan elegirse libremente en el mostrador de la historia como cuando se eligen salchichas calientes o frías, se condicionan y complementan entre sí y al mismo tiempo se excluyen mutuamente”, por eso la estrategia revolucionaria debe necesariamente incorporar reformas, sin embargo, una estrategia de reformas descarta de plano la revolución; se trata, en definitiva, de algo tan prosaico como darle a las conquistas obreras y populares por mínimas y simbólicas que sean un enfoque, se trata de crear poder obrero y popular, esos soviets que tanto asustan, y con razón, a Esperanza Aguirre. Esta cuestión, de nuevo, hace poner de relieve la necesidad del partido comunista marxista-leninista y de su hegemonía.

La cuestión de los marcos políticos se complican si tenemos en cuenta la pertenencia del Estado español a la Unión Europea y a la OTAN. El caso griego es paradigmático y pone a las claras que nuestros derechos más básicos no caben en esos marcos políticos, la UE, o político-militares, caso de la OTAN.

Andalucía es una “cuestión de Estado”, en ese sentido debemos entender el pacto alcanzado entre PSOE y Ciudadanos para la investidura de Susana Díaz como Presidenta de la Junta. Para la gran oligarquía española es necesario mantener a Andalucía en el subdesarrollo, la dependencia y la marginación, es decir, en la opresión nacional y semicolonial. Por eso, no se puede ni se debe entender un “cambio” que no ponga en cuestión la opresión nacional andaluza. A pesar de que no existe un movimiento nacional-popular andaluz de masas, a nadie se le escapa ni la situación de opresión de Andalucía ni la potencialidad de un movimiento popular de liberación. Este hecho topa con la mentalidad nacionalista española de importantes dirigentes del “cambio” en el Estado español, nos referimos a Podemos; ya se toparon con este hecho en las pasadas elecciones andaluzas, especialmente cuando su candidata, Teresa Rodríguez, asumió un discurso claramente andaluz, recorriendo las plazas de Andalucía con una verdiblanca atada a su muñeca, señalando los males históricos de Andalucía y recurriendo al “orgullo andaluz”, al orgullo del 4 de Diciembre de 1977 y del 28 de Febrero de 1980. Creo que no descubro nada si digo que a la dirección española de Podemos no le gustó la campaña desplegada por Teresa Rodríguez.

“Andalucía”, “4 de Diciembre”, “28 de Febrero”, “Blas Infante” o “García Caparrós” no son significantes vacíos, Ernesto Laclau no se inventó lo “nacional-popular” y si no me creen lean a Lenin a Gramsci a Mao o a José Carlos Mariátegui, o por qué no, al mismo Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante. El pueblo trabajador andaluz ha de ser protagonista de su “cambio” porque le va la vida en ello o es que ¿cabe algún “cambio” democrático que mantenga a Andalucía en la sumisión y la marginación? ¿cabe algún tipo de “cambio” democrático que no haga protagonistas a quienes sufren la sumisión y la marginación? Esto nos retrotrae a la Córdoba de 1933, a la discusión de aquel Estatuto de Autonomía que el fascismo español malogró, cuando el diputado socialista García Hidalgo protestó por el grito “¡Viva Andalucía libre!”, Blas Infante replicó: “¿qué quería usted que dijera, Viva Andalucía esclavizada?”. No voy a cuestionarle a nadie su sentimiento de pertenencia nacional, si los dirigentes de Podemos se sienten orgullosos de ser españoles allá ellos, pero cuidado, si quieren democratizar España no deberían permitir una Andalucía esclava, ni deberían negarle a ningún pueblo el derecho a la soberanía nacional. No, “Andalucía” no es un significante vacío para el pueblo trabajador, “Andalucía” no es otra cosa que tierra, trabajo, poder popular y libertad, Teresa Rodríguez lo sabe y por eso entró en las pasadas elecciones en la disputa de lo “simbólico andaluz”, de esos símbolos que el PSOE se ha venido apropiando y que le han permito junto con sus redes clientelares ser tanto un partido-régimen como un partido-país. Reconozcámoslo, el PA hace muchísimo tiempo que dejó de disputar nada a nadie, por otro lado, el SAT y la CUT si lo han conseguido, pero en momentos puntuales de lucha y nunca en el contexto de unas elecciones, quizá si en el 2012, tras la acción de Mercadona o a principios de 2014 tras su Congreso Nacional, hubiera tenido lugar la salida de IU el escenario político habría sido muy diferente; mientras, el resto de la izquierda soberanista fuera de la CUT ni ha podido ni ha sabido entrar en esa disputa.

La CUT ha conseguido 6 alcaldías por mayoría absoluta, 3 por mayoría simple y gracias a determinadas candidaturas se ha colado en grandes ciudades como Jaén o Sevilla, entre otras; según datos de la propia organización el número de concejales rondaría los 80 en todo el territorio andaluz. En su comunicado de salida de Izquierda Unida, la Asamblea Nacional de la CUT decidió: ” (…)la salida de IU para poner en valor el propio proyecto de la CUT como fuerza andalucista, de izquierda anticapitalista, nacionalista y soberanista, ecologista y feminista, antiimperialista y antimilitarista”. La CUT como referente político y el SAT como referente del movimiento obrero andaluz tienen la clave y la fuerza para poner la cuestión andaluza sobre la mesa: poder obrero y popular andaluz, darle la voz a nuestra gente, al pueblo trabajador andaluz y la capacidad de decisión. El reforzamiento del proyecto político propio de la CUT es la pieza clave para activar un movimiento nacional-popular de masas, plural, pero unificado entorno a la organización y lucha por los derechos de la Andalucía trabajadora.

El mismo día de la investidura de Susana Díaz varios medios de comunicación andaluces publican la noticia de que más de la mitad de los niños y niñas de Andalucía están en riesgo de pobreza o exclusión social, concretamente 834000 niños y niñas, según un informe hecho público por Unicef titulado “La infancia en Andalucía 2015” (http://elcorreoweb.es/andalucia/mas-de-la-mitad-de-los-ninos-en-andalucia-esta-en-riesgo-de-pobreza-o-exclusion-social-BF456223). O soberanía para transformar la realidad o no tendremos futuro, por eso yo me bajo del coche del que hablaba al principio de este artículo y me quedo en Andalucía, con su gente trabajadora.

                 

                                      Antonio Torres “Antón” para A Jierro 24 Horas

Manifiesto de la corriente crítica “Abriendo PODEMOS”: Por una candidatura constituyente

Dado que es de absoluta actualidad, el debate que en el seno de la izquierda (sean partidos políticos, movimientos sociales, movimientos vecinales, etc.)  se está dando, de manera más significativa, a partir del triunfo de las candidaturas de unidad  en las elecciones autonómicas y municipales de este año, es por lo que consideramos que debemos de reproducir en nuestra página web, el contenido íntegro del manifiesto de la corriente crítica de Podemos, impulsada por Pablo Echenique  y denominada “Abramos Podemos”  la idea central es que  los procesos de cooperación y el desborde han predominado felizmente frente a las tentaciones hegemónicas de partido.

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.

 

Reproducimos el  Texto íntegro del Manifiesto de la corriente Abriendo Podemos.

 

Un virus recorre el conjunto de la sociedad. Contra él se coaligan los grupos financieros y sus brazos mediáticos, los partidos beneficiarios de un régimen político en descomposición y hasta la izquierda que se conforma con un papel de inofensivo pepito grillo. Este virus politiza lo que antes estaba despolitizado e incluye a quienes antes se sentían excluidos de la discusión y de la toma de decisiones en los asuntos públicos. Es el virus del cambio y adopta múltiples formas. Para el ámbito institucional, y concretamente para el gobierno del Estado, la variante más potente se llama Podemos. Podemos ha evolucionado hasta consolidarse como un partido político relevante, tras haber conquistado una importante presencia institucional en las elecciones autonómicas del 24 de mayo de 2015. Queda, sin embargo, una cuestión pendiente para las próximas elecciones generales, y es la de si Podemos aspira simplemente a convertirse en un partido más, que contribuya al remiendo de un régimen en crisis, o si aprovechará la oportunidad histórica que se presenta para contribuir a una transformación democrática real.

Abriendo Podemos se presenta como una apuesta para mantener activa la herramienta Podemos en un nuevo contexto: el de un partido ya constituido como tal y la participación en el agitado ciclo electoral de 2015. Concretamente, tras las elecciones autonómicas y municipales Podemos ya no es el único instrumento de cambio, aunque para las próximas elecciones generales nada sea posible sin Podemos. La irrupción de importantes fuerzas municipalistas en las principales ciudades, sitúa a Podemos en la intersección de buena parte de ellas, pero sin que quepa atribuirse exclusividad alguna. Ahí están los ejemplos de Barcelona en Comú, Ahora Madrid, Zaragoza en Común, Marea Atlántica o Las Palmas de Gran Canaria Puede. En estas experiencias, los procesos de cooperación y el desborde han predominado felizmente frente a las tentaciones hegemónicas de partido.

Abriendo Podemos no se crea contra nadie ni se enfrenta a ninguna posición política existente. Su objetivo es mantener activo dentro de Podemos lo que es su mayor activo: la gente común haciendo política. Para ello lanzaremos iniciativas de debate y participaremos activamente en las que están en curso. Somos conscientes de que la fuerza y la novedad de Podemos siempre estuvo en su apertura al exterior y en su pluralismo interno. Lo que sabemos entre todos nadie lo sabe y, en política, nadie es el mejor si está aislado. Debe, por consiguiente, recurrirse a las capacidades e iniciativas de todas las personas interesadas, de un modo u otro, por el proyecto.

Para la participación, los círculos pueden recuperar su papel de espacios de debate y de decisión política presenciales que contrastan con otros tipos de comunicación menos interactivos y colectivos. Los círculos, sin embargo, no lo son todo: otras formas de participación mucho más amplias han de desarrollarse también, como asambleas populares, consultas presenciales, comunicación en (la) Red, etc. Podemos tiene que estar presente en la televisión y en las redes sociales, pero también tiene que pisar las calles, incluyendo las de los pueblos y barrios olvidados por el vigente modelo político-económico.

En un sistema político en el que la representación se ha convertido en un tapón, en un chantaje o en un cheque en blanco, Podemos no debe aspirar tan sólo a representar, sino que debe canalizar iniciativas y voluntades. Podemos es una ventana abierta, un puente, un ariete.
Abriendo Podemos busca mantener la apertura del método Podemos a la sociedad, pero es también una exigencia de que la política esté a la altura de los tiempos y de las realidades sociales. Para ello es indispensable abrir el presente y el futuro a la actividad productiva y a la creatividad institucional de todas las personas, liberándonos del miedo en cinco grandes ámbitos:

1. Los ingresos (frente al miedo al desempleo)
En una sociedad que ya no crea suficientes empleos, los derechos sociales y de ciudadanía no pueden depender de una nómina. Urge repensar el trabajo más allá del empleo, que no debería basarse en nuestro miedo a la miseria y en las desigualdades de género. Necesitamos unos ingresos independientes del trabajo que garanticen el mantenimiento de la vida de las personas en condiciones dignas y la participación en democracia. Una Renta Básica universal e incondicional sería un instrumento útil para ello, como lo son los servicios públicos como formas de salario indirecto.

2. La deuda (frente a la culpabilidad inducida por la mafia financiera)
La cuestión de la deuda es también central y debe abordarse a múltiples niveles, desde el de los ciudadanos y las familias sobreendeudados, al de las distintas administraciones públicas. Es irrenunciable una auditoría ciudadana de la deuda financiera a todos esos niveles en el marco de una reestructuración general de las distintas formas de deuda. Liberarse de la deuda ilegítima es dignidad y fin de la culpabilización de trabajadores y ciudadanos como deudores. Sin olvidar que toda deuda financiera debe comprenderse en el marco más amplio de la deuda ecológica.

3. El encierro en un Estado (frente a una casta que decide en marcos internacionales)
Sabemos que estas políticas no pueden desarrollarse fuera del entorno europeo al que pertenecemos como parte de un mercado, pero también como partícipes de bienes comunes europeos y de instituciones europeas comunes. En Grecia ya ha comenzado la ola de cambio que deberá barrer la austeridad y la deudocracia en Europa. Hay que mantener el apoyo al nuevo gobierno griego y a los demás movimientos de resistencia social del Sur y del Norte de Europa. La necesaria seguridad económica y la viabilidad del nuevo modelo social compatible con la democracia que necesitamos se conquistarán más allá de las fronteras de cada Estado. Además, Podemos ha despertado esperanzas en otros países donde la ausencia de una fuerza de ruptura democrática ha facilitado el auge de discursos xenófobos y reaccionarios.

4. Las libertades y la democracia (frente al gobierno de la oligarquía)
El gobierno de la casta es el propio de un régimen oligárquico corrupto, que en la actualidad se constituye en múltiples niveles, desde el ámbito local a las instituciones europeas, pasando por los gobiernos estatales. La ruptura con este régimen implica un proceso de carácter constituyente que llevará tiempo. Podemos construir una democracia, y esto implica reconocer y hacer efectivo el derecho de cualquiera a participar en libertad y en igualdad, sin miedo, en los asuntos públicos que nos conciernen a todos. La democracia es, en este sentido, un proyecto ético de vida en común que no viene dado sino que requiere pedagogía y aprendizaje colectivo. Implica cambios profundos que permitan garantizar los derechos humanos de todas las personas, también los de las mujeres y las personas LGTB. Podemos como partido y como futuro gobierno debe tener un papel clave en este proceso, aunque no exclusivo, pues hay muchas otras expresiones sociales de empoderamiento y de cooperación que habrá que favorecer. Pero para ello su funcionamiento deberá evitar que se reproduzcan las prácticas de los partidos del mal gobierno, basado en las excusas de la urgencia, la excepción y una supuesta meritocracia.

5. Nuestro entorno natural (frente a la destrucción o degradación de los ecosistemas)
El modelo social y productivo que promovamos debería asegurar la preservación de las condiciones que favorecen la vida en nuestro planeta, incluyendo la de nuestra propia especie. La dimensión ecológica no puede limitarse a ser una cuestión accesoria, subordinada a prioridades de carácter mercantil.

Abriendo Podemos se configura por tanto como espacio de debate político y de dinamización interna y externa de Podemos. Es también un ámbito permanente de proposición cuyo interlocutor es el conjunto de la organización y su ecosistema, desde los inscritos a los círculos, pasando por sus órganos de dirección y el entorno social de Podemos. Sabemos que la apertura de Podemos no se puede hacer solo desde dentro de la organización y debe consistir en un permanente intercambio de esta con los distintos medios sociales que apoyan el proyecto y en los que este a su vez se apoya.

El objetivo no puede ser otro que constituyente, un horizonte que aquí hemos esbozado en esos cuatro grandes ejes. La apertura que reclamamos hoy, ante la perspectiva de las próximas elecciones generales, debe tener consecuencias también en el modo en que Podemos se presentará a las mismas. La reiteración de términos como confluencia, unidad, etc., solo dan cuenta de un aspecto parcial de lo que está en juego y remiten a lógicas partitocráticas. Pero desde el 15M la lógica que debe prevalecer es la democrática. Es a la ciudadanía a la que hay que convocar, y ante la que debemos responder.
Abriendo, Podemos.

 

Apoyan:
• Pablo Echenique Robba (Secretario General de Podemos Aragón, diputado de Podemos en las Cortes de Aragón)
• Mario Espinoza Pino (Secretario General de Podemos Ciempozuelos e integrante de la lista de Ahora Ciempozuelos)
• Jorge Dodero (Secretario General de Podemos Valdemoro e integrante de la lista de Podemos a la Comunidad de Madrid)
• Beatriz Gimeno Reinoso (miembro del Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos Madrid, diputada del grupo parlamentario de Podemos en la Asamblea de Madrid)
• Rubén Martínez Moreno (miembro del Consejo Ciudadano Autonómico de Podem Catalunya)
• Marisa Almor Sabirón (miembro del Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos en Aragón)
• Domingo Garí Hayek (miembro del Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos en Canarias)
• Juan Pedro García del Campo (miembro del Consejo Ciudadano municipal de Podemos Ciempozuelos y concejal de Ahora Ciempozuelos)
• Ysabel Torralbo Calzado (miembro del Comité de Garantías Autonómico de Podemos Andalucía, concejala por Málaga Ahora y cabeza de lista en elecciones municipales)
• Juan Manuel Moreno Yagüe (diputado del grupo parlamentario de Podemos en el Parlamento de Andalucía)
• Isidro López (diputado del grupo parlamentario de Podemos en la Asamblea de Madrid)
• Susana Serrano Gómez-Landero (concejala de Participa Sevilla y cabeza de lista en elecciones municipales, miembro de Podemos Sevilla)
• Emmanuel Rodríguez (integrante de la lista de Podemos a la Comunidad de Madrid)
• María Luisa Pérez Colina (integrante de la lista de Podemos a la Comunidad de Madrid)
• Jónatham F. Moriche (integrante de la lista de Podemos a la Comunidad de Extremadura)
• Francisco Jurado Gilabert (colaborador del grupo parlamentario de Podemos en Andalucía)
• Juan Domingo Sánchez Estop (círculo Podemos Bélgica)
• Samuel Pulido (círculo Podemos Bélgica)
• Alicia Muñoz (Ahora Madrid)
• Raúl Sánchez Cedillo (Fundación de los comunes)
• Lotta Meri Pirita Tenhunen (Activista en CSA La Villana de Vallekas)
• Adrià Rodríguez (Fundación de los comunes)
• Gil Lizcano (círculo Podemos Bélgica)

La Unidad Popular es el único camino. Articulo de A.Garzón en Publico.es

Nos hacemos eco, del artículo del diputado y candidato de IU a la presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, publicado en el periódico Público.es La Unidad Popular es el único camino

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.

La Unidad Popular es el único camino

En los últimos meses, miles de personas corrientes han dedicado innumerables esfuerzos a constituir las llamadas candidaturas de unidad popular en muchas ciudades del país. Protagonistas, ritmos, códigos políticos y hasta nombres y logotipos han variado de un lugar a otro. Los resultados, naturalmente, han sido igualmente dispares.

En la mayoría de las plazas electorales, por lo general municipios pequeños y medianos, ni siquiera se llegó a intentar porque no había con quién unirse. En muchos otros espacios los intentos acabaron empantanados en rocosas negociaciones entre distintos partidos, corrientes, facciones e intereses, derivando casi siempre en varias candidaturas enfrentadas entre sí. Y en pocos sitios, muy pocos, se concluyó con candidaturas que aglutinaban a la totalidad de los sujetos políticos contestatarios del territorio en cuestión. En definitiva, los procesos no han sido nada fáciles y han estado cruzados por ingentes obstáculos de distinta naturaleza (jurídicos, materiales, metodológicos… pero casi nunca, por cierto, político-programáticos).

Tras los resultados y con este complejo puzzle es fácil que cada cuál encuentre un hábil argumento con el que justificar una prejuiciosa posición sobre la unidad popular o sobre el tipo de unidad popular necesaria. Y eso ocurre incluso aunque se trabaje con votos y, por lo tanto, con números que conceden a nuestras ideas la siempre elegante apariencia de rigurosidad. Pero los economistas bien sabemos que los datos pueden siempre torturarse hasta que confiesen lo que nos apetece. Y aquí no es distinto, sea la lente morada, verde o roja.

¿Fue AhoraMadrid, Barcelona en comú o la Marea Atlántica la demostración de que la Unidad Popular es el instrumento para ganar las ciudades para la gente? Pues depende. Y a veces a esa duda seguirá una interminable lista de comparaciones y argumentos rocambolescos que, por lo que estoy viendo, tiene más de ingeniería social que de análisis político. Unos dirán que lo de AhoraMadrid era por la fuerza del liderazgo de Carmena; otros que ese liderazgo no existió en Coruña; otros que Zaragoza en común sacó los mismos votos que Podemos; otros que IU en Zamora consiguió en solitario un 30%; otros que Podemos sacó en Cádiz un 29% y Cádiz en Común un 8%; otros que si Ganemos Córdoba e IU Córdoba hubieran ido unidas se hubiese ganado la alcaldía… No faltarán argumentos o excusas para lo que sea.

Cuando algunos afirmamos que «la Unidad Popular es el único camino» estamos siendo ciertamente rotundos. Pero para explicarlo adecuadamente conviene añadir cuatro cuestiones relevantes. La primera, ¿a qué llamamos realmente Unidad Popular? La segunda, ¿para quién es el único camino? La tercera, ¿hacia dónde nos dirige ese camino? La cuarta, ¿cuál es el método de la Unidad Popular? Todas ellas son preguntas que me parecen esenciales.

En primer lugar porque la Unidad Popular no es una herramienta de comunicación política o una marca electoral. Es, muy al contrario, un instrumento político para transformar la sociedad. Y en tanto que la sociedad no se transforma únicamente mediante las elecciones, la Unidad Popular es algo más amplio que un acuerdo para conformar candidaturas electorales. La Unidad Popular son las mareas en defensa de los servicios públicos, las huelgas generales o las movilizaciones populares para detener desahucios. En todos esos momentos políticos hay transversalidad de actores (varios partidos, sindicatos o gente no adscrita a organizaciones) y en todos ellos hay fines políticos y medios enfocados desde la unidad. La hipótesis que subyace es que no es posible transformar la sociedad sólo ganando las elecciones o sin una ciudadanía activa que ejerce su papel continuamente. De ahí que una de las muchas y grandes enseñanzas que ofreció Ada Colau durante la gestación de Barcelona en comú fue la explícita intención de «luchar juntos en las instituciones lo que antes se había luchado juntas en las calles».

En segundo lugar, porque conviene desvelar al beneficiario de la Unidad Popular. Al fin y al cabo, lógicamente uno puede dudar de si quien sale verdaderamente favorecido con un proceso de Unidad Popular es el pueblo, como ente abstracto, o por el contrario el sujeto que recibirá el acta de concejal o de diputado. O incluso las formaciones que, en aras de la unidad, salvan su existencia electoral o mejoran sus ingresos económicos. De la misma forma que puede negarse la Unidad Popular exactamente por las mismas razones. Tanto da. A estas últimas posibilidades solemos llamarlas tacticismo, es decir, una toma de decisiones empujadas no por convicciones sino por razones de índole no esencialmente política.

Pero, en ausencia del siempre bochornoso tacticismo, ¿quién se beneficia de la Unidad Popular? A mi juicio, la gente corriente y sencilla. Los de abajo, la base explotada de un sistema político y económico diseñado para el saqueo y el expolio. Quienes organizándose políticamente pueden evitar la consolidación de un orden social regresivo dirigido por una minoría social. Es decir, quienes tienen en su mano evitar la consolidación del neoliberalismo como proyecto económico, social y civilizatorio. Sin Unidad Popular, sin mareas y sin candidaturas populares, el capitalismo se reajustará sobre la base de nuevas y dolorosas medidas contra la gente y el medio ambiente. No hace falta mirar al horizonte puesto que ya está sucediendo tal reajuste, entrando en un escenario de precariedad estructural. Esos son los retos ante los que la Unidad Popular es la respuesta. Así las cosas, la Unidad es necesaria no para las formaciones políticas y sus miembros, como maquinarias burocráticas o burócratas, sino para la gente y sus aspiraciones de vivir bien.

En tercer lugar, la Unidad Popular tiene objetivos políticos y no meramente electorales. Es decir, si hay que frenar al neoliberalismo y, además, construir otro mundo necesario y posible, necesitamos entender que no vale con aspiraciones mediocres -tanto electorales como no electorales. Dicho de otro modo, la Unidad Popular no aspira a conquistar el 20% del electorado sino a representar a la mayoría social y ser instrumento de cambio real. Eso significa que un 5%, 10% o 20% es siempre insuficiente. Del mismo modo que es contraproducente convertir lo que es un movimiento político y social en una maquinaria electoral. Estas son las críticas que siempre, desde mi militancia más activa, he realizado sin descanso a la deriva institucionalizada de IU.

Así las cosas la Unidad Popular se define en torno a un marco político-programático del que se está hablando muy poco. ¿Cómo van a poder resistir las candidaturas de unidad popular la reacción del poder económico? ¿qué tipo de coordinación popular necesitamos para desarrollar nuestros proyectos rupturistas? ¿cuál es la política de alianzas de una fuerza rupturista en un marco como el actual? ¿con qué cuadros y personas con preparación se cuenta para todo el proyecto? Todas estas preguntas, que son las verdaderamente cruciales, están demasiado abandonadas en beneficio de los cálculos electoralistas.

En cuarto lugar, la Unidad Popular ha de construirse desde abajo y de forma participativa. No podría ser de otra forma si hablamos de movimientos de democracia radical. Ahí los ecos muy actuales del 15-M, pero también de la Comuna de Paris. Sin embargo, los diseños concretos de los mecanismos pueden variar en función de contextos y realidades políticas. Lo que sí que no cabe es la vieja idea del “Frente Único por la Base”, que traducido al lenguaje coloquial es algo así como “la unidad popular soy yo”. Esa desastrosa idea fue dominante en los partidos comunistas de los años veinte y treinta, hasta que el fracaso estrepitoso hizo cambiar de estrategia. En España fue Bullejos quien, como secretario general del PCE, mantuvo hasta 1932 una posición dogmática y sectaria para impedir negociaciones con otras fuerzas políticas. Para Bullejos el PCE era en sí mismo la Unidad Popular. El fracaso de las izquierdas en las elecciones de 1933 –sólo un diputado por el PCE, y además en heterodoxa candidatura de unidad malagueña- catalizó los cambios y ya en 1936 cristalizó el Frente Popular. Al fin y al cabo, la Unidad Popular se construye desde la autonomía de todos los participantes y los socialistas no iban a entrar en la “Unidad Popular” del PCE bajo los aparatos del propio PCE.

Ahora bien, ¿por qué he querido hacer estas aclaraciones? Me parecía honesto señalar que los retos ante los que nos enfrentamos son tan grandes que requieren de la generosidad, el trabajo y el ánimo de todos nosotros. Y que eso comienza con hacer análisis adecuados y, en la medida de lo posible, desprovistos de juicios preestablecidos.

Para mí Ahora Madrid, Zaragoza en Común, la Marea Atlántica o Barcelona en comú sí son constataciones de que la Unidad Popular es el instrumento necesario. Y creo eso mismo porque han logrado romper el juego tradicional del bipartidismo, responsable político de la situación actual y del giro neoliberal. Me importa bien poco que las candidaturas de Unidad Popular hayan sacado más o menos votos que las de Podemos o IU en solitario. No me parece ese el debate.

Lo que me preocupa es que en las autonómicas no haya existido esa ruptura y que ninguna fuerza contestataria haya superado el 14% de votos de media. Pues ese voto político es el que puede trasladarse fácilmente a unas elecciones generales. Significativamente supondría abrir la puerta a un parlamento más plural pero también a un gobierno igualmente comprometido con la oligarquía y sus intereses. No obstante, me interesa, y mucho, lugares donde la suma generosa de esfuerzos ha irrumpido en el escenario o directamente ha roto el dominio del bipartidismo. Y eso ha ocurrido en bastantes municipios a través de las candidaturas de unidad popular. Pues es allí donde me parece que se ha interiorizado gran parte de las ideas anteriores, y donde muy especialmente se han superado los patriotismos de siglas por el patriotismo de clase, fracción de clase o como cada uno quiera llamar a las subjetividades compartidas que nacen de condiciones materiales compartidas.

Pienso, en consecuencia, que trabajar en esta idea de Unidad Popular de cara a unas elecciones generales puede romper la perversa dinámica actual –que es económica antes que política. Ello implica asumir que existirán muchas dificultades, enormes quizás, pero es que no hay alternativa si no queremos ver en unos años todos nuestros sueños carbonizados. Si no se consigue, efectivamente muchas organizaciones con las que la gente sencilla se siente por lo general muy bien representada seremos competidores electorales. Los resultados serán mejores o peores para cada una de las organizaciones, y mucho tiempo falta para definir esos espacios en liza, pero me temo que serán malos sin duda para la población en general. Una oportunidad histórica que podría perderse y de la que nos lamentaríamos enormemente en el futuro.

Lo hemos dicho otras veces: no nos jugamos las próximas elecciones sino las próximas generaciones. Y estar a la altura pasa, a mi juicio, por pensar políticamente. No es cuestión de sustituir una maquinaria electoral por otra o unos concejales por otros. Se trata de Política con mayúsculas. La que nos afecta a nuestras vidas sencillas.

Artículo de Alberto Garzón publicado por el periódico Público.es

Artículo de José M. Luque Galvez, Pita. “Los renglones torcidos de la (necesaria) unidad popular”

Nos hacemos eco del artículo de opinión de José M. Luque Galvez, Pita, Secretario Político del Comité Local del PCA en Málaga, publicado en su blog, el día 29 de mayo de 2015 Los renglones torcidos de la (necesaria) unidad popular en donde reflexiona sobre el resultado de las elecciones autonómicas y municipales de este año 2015

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo.

Los renglones torcidos de la (necesaria) unidad popular Una reflexión desde la militancia en el PCA e IULVCA

La unidad popular no suma, multiplica (electoralmente) y la división resta a todos.

El resultado de las pasadas elecciones municipales ha marcado las posibilidades y límites de las alternativas al régimen. En primer lugar, aunque dañados, los partidos claramente alineados con el sistema continúan ostentando una clara supremacía. Incluso en las grandes ciudadades donde va a ser posible alcanzar la alcaldía por las candidauturas de unidad popular, PP, PSOE, CIU y Cs siguen sumando mayoría. Hay un deslizamiento de la tendencia electoral a la sustitución de los gobiernos del PP. El PSOE solo consigue levantar resultados en situaciones de falta de alternativa unitaria, en algunos casos ni eso. Las candidaturas de Unidad Popular, dando igual su forma (partidos instrumentales, coaliciones, casi ninguna agrupación de electorales), han logrado arrebatar el gobierno al PP en lugares tan significativos como Madrid, Barcelona, Zaragoza, A Coruña o Compostela.

Los resultados de Ahora Madrid, comparados con los de Podemos e IUCM por separado en las autonómicas muestran la capacidad de arrastre de estas candidaturas: Ahora madrid obtiene un 31,85% para el Ayuntamiento mientras Podemos (17,77%) e IUCM (4,14%) no suman más que un 21,87 en las elecciones a la Comundiad de Madrid.

Los resultados de las grandes ciudades andaluzas, en los que no concluyó ningún proceso unitario son significativos: las candidaturas impulsadas por Podemos obtienen un resultado, inferior (en genral bastante inferior) al de Podemos en las Auotnómicas; las candidaturas de, o auspiciadas por, Izquierda Unida suben ligeramente, todas menos una.. La consecuencia ha sido que el PSOE se ha visto reconocido como la candidatura que podía desalojar al PP.

LOCALIDAD PODEMOS AUT PODEMOS MUN IULVCA AUT IULVCA MUN
Almería 14,89 03,74 (-11,15) 4,82 6,98 (+2,16)
Cádiz 28,80 27,98 (-0,82) 5,10 8,40 (+3,30)
Córdoba 16,06 12,51 (-3,55) 9,49 11,97 (+2,48)
Granada 15,54 12,71 (-2,83) 5,11 5,80 (-0,21)
Jaen 14,15 10,35 (-3,80) 3,71 4,09 (+0,38)
Jerez 19,00 16,23 (-2,77) 6,10 7,31 (+1,20)
Huelva 17,71 06,38 (-11,33) 6,10 10,10 (+4,00)
Málaga 17,86 13,33 (-4,53) 7,09 7,46(+0,37)
Sevilla 17,97 09,01 (-8,96) 5,44 5,97 (+0,53)

La gente primero?

El resultado ha sido que Almería, Granada, Jaen y Málaga continuarán gonernadas por el PP y el resto, menos Cádiz, puede tener alcalde socialista. Candidaturas de Unidad Popular, sin duda, hubieran desalojado al PP de más lugares y podrían haber alcanzado la Alcadía en la mayoría de ellas.

Creo que esto merece una autocrítica por parte de todos lo sectores que pusimos en marcha procesos de confluencia (en general ganemos) que no fuimos capaces de culminar. Una autocrítica severa, porque a la luz de los resultados no es cierto que la gente fuese primero. La situación de emergencia social que vive buena parte de la población, el 42,3% de andalucces que viven en riesgo de exlusión, van a tener que esperar otros cuatro años para tener ayuntamientos centrados en asegurar suminsitros básicos y potenciar la creación de empleo.

Podemos envió directrices precisas para no prosperaran los ganemos y aprobó en su Consejo Ciudadano Estatal este desacuerdo explicito, y le fue facil encontrar aliados suficientes para fraguar estas rupturas.

De otra parte la posición de IULVCA ha sido la siguiente: en algunos lugares no ha habido voluntad de confluencia, en otros la misma ha tenido como límite la línea roja marcada en su momento (y traspasada después, fuera de Andalucia) por sus direcciones andaluza y federal: forma jurídica de coalición electoral. Esta línea roja ha sido usada para forzar rupturas en muchos lugares. Finalmente pocos han sido los lugares donde se han presentado las agrupaciones de electores que justificaban las divisiones. Esto es debido a dos motivos: a la escasa participación ciudadana en los procesos y a su mero papel instrumnetal para justificar las divisiones.

El resultado global de IULVA en Andalucía ha sido más que aceptable, situándose como tercera fuerza, muy por delante del resto, con 423,172 votos (11,02%), 1.064 concejales, 48 mayorías absolutas, 21 relativas (entre 80 y 90 alcaldias, según los acuerdos que se alcancen). Sin IU Andalucia no hay alternativa al PP y al PSOE.

En estas elecciones autonómicas y municipales han caido dos premisas de la estrategia de Podemos que debieran hacerles reflexionar:

.-La apuesta capaz de ganar al bipartidismo no es el partido unico atrapalotodo sino las candidaturas de unidad popular, plurales y diversas confluyendo en torno a un programa alternativo.

.-La identidad izquierda/derecha sigue siendo la central en la conformación del voto. En cualquier alternativa real que se postule la misma no puede obviarse.

 

En noviembre hay Unidad Popular para ganar o gana el bipartidismo

Un fantasma recorre España, es el fantasma de la Unidad Popular. Bases de Podemos, Izquierda Unida, activistas sociales, ciudadanos y ciudadanas ilusionados ante la posibilidad de echar al PP y que no sea sustituido por poco más de los mismo, están reclamando la generalización de las experiencias unitarias que han resultado ganadoras en estos comicios.

El triunfo de esta opción no parece cercano, en este momento, son numerosos los que de uno y otro lado se muestran reacios a la convergencia electoral.

Alberto Garzón, candidato a la presidencia por Izquierda Unida por un nuevo pais ha llamado a la unidad para ganar las elecciones de otoño. Pablo Iglesias ha soltado cuerda solo en Cataluña y acusa a Garzón de pretender una tabla de salvación. No creo que Pablo haya querido decir, ni piense que es más importante jugar al hundimiento de IU a costa de otros cuatros años de gobierno popular. Sinceramante no lo creo, supongo que se continúa sin leer bien las recientes elecciones. Las evidencias son tozudas y a los electores les importa poco si se constituye una agrupación de electorales, un partido instrumental o una sopa de siglas, lo que quieren es unidad y capacidad de ser alternativa

En el seno de Izquierda Unida aún debe consolidarse la apuesta por la Unidad. Un porcentaje importante de la organización y de la dirección tienen importantes reservas. El centro del huracán se ha situado en Madrid donde un sector de IUCM y el Partido Comunista de Madrid han apoyado la candidatura de Ahora Madrid y la dirección de la federación madrileña ha presentado una candidatura que no ha sido reconocida por la dirección federal.

En Madrid se ha constituido la “extraña alianza” en torno a la preservación de la identidad de IU. Extraña en cuanto concurren dos ideas muy opuestas. El grueso de este sector está constituido por aquellos que no están por la ruptura democrática y la apertura de un proceso constituyente (Izquierda Abierta, la alargada sombre de Angel Pérez y las tarjetas “black”, un sector de la dirección confederal de CC.OO y la vieja guardia constitucionalista del PCE). Pero a ellos se une un grupo de honrados militantes comunistas preocupados por la pérdida de valores y proyecto transformador de los procesos de unidad. Como respuesta ante esa preocupación hacen bandera de la preservación electoral de los símbolos. Esta conclusión, a mi entender, aparte de inapropiada, resulta profundamente antimarxista. Se sitúa, no ya la ideología sino, la simbología de la misma en el centro. Ahora bien, la preocupación que motiva esta reacción debe de tenerse muy cuenta y constituye, tambíen, mis reservas y advertencias acerca de los contenidos de los procesos electorales de unidad popular.

La conformación de confluencias sobre la estrategía de “atrapalotodo” de Podemos no es asumible. El “ninismo” de ni explotadores ni explotados, ni republicanos ni monárquicos, reducir todo a un falso la buena gente y una nebulosa casta no hace sino dilapidar la toma de conciencia que importantes sectores de la población han adquirido en estos años de movilización, y tirar el 15M por la ventana, Aparte de demostrasre que esa línea no es alternativa viable electoral, aunque lo fuese, hipotecaría la capacidad real de transformación de un futuro gobierno alternativo. El Gobierno no es el poder y sin poder popular el gobierno no puede transformar.

En resumen, la posibilidad de sustituir al Partido Popular o su alternacia con el PSOE pasa por priorizar desde todos y todas las necesidades de la gente sobre sus intereses corporativos, y precisa de construir una convergencia que haga de la pluaralidad virtud. Pero, fundamentalmente, debe tener muy claro que sin recuperar la movilización e incrementar la participación real de la ciudadanía no habrá cambio real.

No va ser facil pero tenemos que poner todo por ello porque es una necesidad de la gente.

Publicado por José Manuel Luque Gálvez en su blog.

Artículo de Pedro G. Aceituno. Reflexión resultado electoral autonómicas/municipales

Nos hacemos eco del artículo de opinión de Pedro G. Aceituno, Trabajador Social, en donde reflexiona sobre el resultado de las elecciones autonómicas y municipales de este año 2015

La reproducción de los artículos de opinión y su publicación en nuestra web no implica necesariamente que estemos de acuerdo con su contenido, haciendo constar que este artículo expresa la opinión personal del autor o autores del mismo

JORNADA DE REFLEXIÓN

La jornada de reflexión no fue el sábado 23, empieza hoy lunes 25, y hay que empezar a reflexionar de cara al encuentro que se va a disputar dentro de algunos meses, en ese encuentro nos jugamos mucho. Muchas leyes que ahogan la capacidad de las autonomías para llevar adelante políticas sanitarias, educativas, sociales, … y leyes que están mermando la capacidad de decisión de los ayuntamientos.

Es importante reflexionar sobre lo que ha pasado en los primeros encuentros, autonómicas y municipales, para poder encarar el más importante con alguna posibilidad de victoria.

Para poder facilitar la reflexión pongo algunos datos. Después de la reflexión, conociendo como está el panorama, caben multitud de análisis del por qué se ha dado esta situación y del qué hacer para mejorar resultados, pero eso es otro cantar en el que no pretendo entrar.

MALAGA

PARTIDO AUTONOMICAS MUNICIPALES CONCEJALES
PP 79.971 83.353 13
PSOE 65.394 60.048 9
PODEMOS M.AHORA 46.094 30.464 4
CIUDADANOS 36.374 23.708 3
IU M.PARA LGENTE 18.303 17.050 2

Se dan varias opciones

1. Gobierna el PP como partido mayoritario

2. Sumar los concejales de PSOE-MALAGA AHORA- MALAGA PARA LA GENTE y superar al PP -13 concejales- frente a 15 de la coalición.
3. Reacción de Ciudadanos, que se vería en la tesitura de retratarse, abstenerse dando el gobierno a la coalición o apoyar al PP para llegar a la mayoría

Esta situación sería más simple si las dos MALAGAS, se hubiesen presentado en una candidatura unitaria, la suma de sus votos, daría no 6 concejales sino 7, quitando le último al PP, dejándolo con 12.

Se daría la opción de que el PP podría ser desalojado del ayuntamiento. Con dos opciones:

1. Formar gobierno de coalición

2. Apoyar la investidura y pasar a la oposición, no formando parte del gobierno municipal.

Estás opciones se han perdido por la situación que vivimos en Málaga y en más ciudades. Cabe que la opción de candidatura popular hubiese generado un mayor aliento de esperanza, favorecido la participación de más gente, creado sinergia y los resultados hubiesen sido superiores, por qué no haber llegado a los 8 ó 9 concejales, empatando al PSOE o ganándole. De lo que si estoy seguro es que habríamos sacado más votos y concejales.
Y no es lo mismo negociar en nombre de 7 concejales que en nombre de dos candidaturas con 4 y 2 concejales, figuraos si empatamos o adelantamos al PSOE, y no es fantasía, solo hay que creérselo y trabajar para ello, no para lo contrario, en algunos sitios lo han demostrado.

Mi interpretación de los datos es que:

1. El PP tiene menos tirón que el alcalde, robándole votos a Ciudadanos, unos 13.000. Bien que se han encargado de hacer una campaña personalista huyendo de las siglas PP.

2. A las Málagas no ha castigado el electorado, muchas personas se han desilusionado al ver la división, algunos se han desmovilizado y después han votado a una u otra candidatura, pero se ha perdido una cantidad ingente de personas que ilusionadas no hubieran llevado, al menos, a igualar en votos al PSOE. El reparto de concejales hubiese sido otro.

No hago consideraciones a posteriori, cuando surge la división, propuse un documento, el Perdemos Málaga frente al entonces Ganemos Málaga. Hoy se ha perdido, con el coste emocional que eso supone.

Hay quienes me han dicho hoy, con razón, parece que la izquierda en Málaga no quiere gobernar, hacían referencia a la situación dada cuando IU, con Antonio Romero, no pudo llegar a un acuerdo con el PSOE y se dejó entrar al PP con Celia Villalobos. ¿Ese error lo han pagado los dirigentes?. Algunos si, pero la mayoría siguieron en sus poltronas, aunque fuese en la oposición. Quién si pago con creces y sigue pagando aquel desastre fue el pueblo, que lleva 20 años de gobiernos sucesivos del PP. Parece como si cada partido, antepusiera “fidelizar” sus poltronas a correr el riesgo de la unidad popular.

SEVILLA.

No voy a entrar en tantos detalles, pero si decir que a la izquierda del PSOE, de un Ganemos salieron 4 candidaturas Participa Sevilla (Podemos) con 3 concejales 27.753 votos IU con 2 concejales 18.320 votos Ganemos Sevilla con 0 concejales 12.642 votos EQUO con 0 concejales 3.179 votos La suma dan 61.892 votos, y en vez de dar 5 concejales, hubiesen sido 7, restándole uno al PP y otro al PSOE, que se quedaría con 10. Se negocia de otra manera la forma de expulsar al PP del ayuntamiento.

CÓRDOBA.

Se rompe Ganemos y hay dos candidaturas una en el ámbito de Podemos y otra IU Cada una saca 4 concejales, 8 en total frente a los 7 del PSOE. Las tres candidaturas son necesarias para echar al PP, pero no es lo mismo negociar con el PSOE por encima que por debajo. El alcalde será del PSOE, no de la izquierda, cuando tenemos más votos. 36 mil de la izquierda por 30 del PSOE

MADRID

Es un ejemplo muy bueno para analizar, sobre todo los resultados de los partidos en una misma ciudad, según sean para las autonómicas o para las municipales, lo que está influido por la forma de la candidatura. Los datos son sobre Madrid capital.

 

PARTIDO AUTONOMICAS MUNICIPALES
PSOE 416.078 249.152
PODEMOS 286.973 —–
AHORA MADRID —– 519.210
IU 67.084 27.869

Me parece interesante reseñar, como Manuela Carmena ha recalcado una y otra vez, que Ahora Madrid no es Podemos, sino una plataforma de unidad ciudadana, donde hay personas que son de Podemos, de Equo, de IU, de otras formaciones e independientes. Es importante, porque de ahí la diferencia de votos entre Podemos y Ahora Madrid 232.237 votos, una burrada, lo que demuestra que cuando hay unidad popular, confluencia o como quiera llamarse, el personal se vuelca y supera a las organizaciones, sean viejas o nuevas. ¿De dónde salen estos votos? De los más de 160 mil que les falta a Carmona (PSOE) frente a los conseguidos por Gabilondo, y de los 50 mil que les falta a la candidata de IU frente a los conseguidos por Luís García Montero.

Me parece que Ahora Madrid ha hecho las cosas bien, y por ello, obtiene buenos resultados, entusiasma al personal y se traduce en votos. Aquí IU mete la pata hasta la ingle, se divide y así le va el resultado, cero patatero, esos 27 mil votos le habrían servido a Manuela para vencer totalmente a la condesa, pero no, han servido para hundir a izquierda dividida. Hay un artículo en el periódico digital el diario.es con un titulo SI SE PUEDE, PERO SOLOS NO PODEMOS, muy bueno. Podemos puede caer en el error de querer fagocitar a IU, de hundirla, quiere mostrar músculo presentándose sola, en este caso en las autonómicas, espero que con la diferencia de votos habidas en Madrid entre una convocatoria y la otra, en el mismo día y con los mismos votantes, se de cuenta que necesita a todos y todas para “tocar el cielo”.

Madrid demuestra que los procesos bien hechos, con generosidad, pensando en los intereses del pueblo y no en “fidelizar” una cuota de poder, es el camino correcto, como así lo demuestran las mareas en Galicia o la candidatura de Barcelona. A IU, en Madrid, le va a costar cara su postura, desaparece y no contribuye a generar unidad popular, es más su incongruente posición ha provocado tal desbandada en el voto, que al no entrar en Comunidad Luís García Montero ha provocado que el PP siga gobernando. Podemos ha sido igual de incongruente, no ha posibilitado esa unidad para la comunidad, perdiendo mucho apoyo, la diferencia es que uno sube y el otro desaparece. Pero sigo pensando igual, si se pensara más en la unidad popular y no tanto en medir mis músculos o en “fidelizar” escaños, el PP no gobernaría en Madrid.

VALENCIA

Es más de lo mismo, pero con una particularidad, hay una fuerza, procedente de uno de los destrozos de EU/IU, Compromis. Con los datos de las autonómicas es suficiente para la reflexión.

PARTIDO VOTOS ESCAÑOS
PP 653.186 31
PSOE 505.186 23
COMPROMIS 452.654 19
PODEMOS 279.596 13
EU/IU 106.047 0

He escogido Valencia porque es uno de los faros de la corrupción y donde las Ritas y Fabras parecían destinados a reinar por los siglos de los siglos, por como se vende en los medios de comunicación que el PP ha ganado con minoría una alianza de la izquierda va a imposibilitar que formen gobierno, y porque parece que es la izquierda quien tiene que apoyar aL PSOE para que forme gobierno. Los datos son muy tozudos y demuestran lo contrario.

En Valencia, están hasta las narices de la corrupción y echan al PP por la izquierda no el PSOE. La suma de votos de Compromis, Podemos y EU superan los 800.000, pero al ir divididos, aparece el PP como vencedor y el PSOE como alternativa para desplazarlos. Lástima de oportunidad perdida, deben reflexionar las tres organizaciones, algunas más que otras, pero por razones de emergencia EU que con sus 100 mil votos no logra el 5% y no tiene representación alguna, restándole escaños a la izquierda, tanto querer cuidar y “fidelizar” sus escaños que se han quedado sin ninguno. No me he entretenido en sacar cuantos escaños corresponderían a la izquierda de ir junta, pero las cifras cantan, más si incorporamos los votos tirados de EU. Sólo Compromis y Podemos por separado ya superan al PSOE y al PP, juntos sería para hacer una falla con “calores”.

Hay muchos más ejemplos por todo el estado, en municipales y autonómicas, una reflexión saco Donde se ha ido en plataformas de unidad popular el pueblo se ha volcado, ha votado y ha hecho posible el cambio, como lo administremos ahora es otra cosa, pero donde se ha ido dividido el pueblo nos ha castigado a todas las candidaturas, Ojo IU, sin representación en Madrid y Comunidad Valenciana, hay muchos riesgos de desaparecer, el análisis y medidas les toca a ellos. Cuidado Podemos, si sigue andando solo, como demuestra Madrid, no llegan a tocar el cielo, hacen falta muchas manos para construir, Podemos ha sido un revulsivo, pero corren el riesgo de creerse los llamados, y pueden menos preciar a otras organizaciones, por muy debilitadas que estén hoy, tienen su historia y mucho que aportar, algunas experiencias anteriores hay, de querer dar el sorpazo y si no cuentas con apoyos, el sorpazo te lo dan a ti.

25 de mayo 2015

 

Pedro G. Aceituno, Trabajador Social