Exposición “80 años del bombardeo de Almería por la escuadra alemana”, en la Escuela de Arte de Almería.

Nos hacemos eco de de la exposición conmemorativa del “Bombardeo de Almería por la escuadra alemana” con trabajos realizados por los alumnos de la Escuela de Arte de Almería. Se inauguró el pasado día 17 de mayo y que permanecerá abierta al público hasta el 23 de junio.
Tal y como recogía el periodista David Bollero, en su artículo del Diario Digital  Público
La masacre de la carreta de Málaga a Almería, conocida como la “Desbandá”, es la gran olvidada de la Guerra Civil española, a pesar de ser la peor matanza vivida durante la contienda. “Los muertos, muertos son, pero mientras que el bombardeo de Guernica, con 250, es conocido internacionalmente, el de la carretera de Almería, con 5.000 asesinados, siempre se ha ocultado porque fue una vergüenza para todos”, afirma el historiador Miguel Alba.
Artículo completo de David Bollero en Público 06.02.2016 La Masacre de La Carretera Málaga Almería. La Gran Olvidada.
Enlace al evento en Facebook pincha en el siguiente enlace:  Escuela de Arte de Almería organiza una interesante exposición “80 años del bombardeo de Almería”
Puedes ampliar esta información en la web del Colegio de Periodistas de Andalucía en Almería, pinchando en el siguiente enlace: “80 años del bombardeo de Almería por la escuadra alemana”, en la Escuela de Arte

80 años del bombardeo de Almería por la escuadra alemana”, en la Escuela de Arte

 

Aquí te dejamos el mapa por si estás interesado en visitar esta interesante exposición.

Crítica cinematográfica. Película la Mano Invisible.

Nos hacemos eco de la estupenda crítica cinematográfica de Carlos Olalla, sobre la película dirigida por David Macián, cuyo argumento el propio director resume en estas palabras.

NOTA DEL DIRECTOR

Formulada como una película cooperativa y autogestionada que trata de buscar alternativas al modelo de producción tradicional, “La mano invisible” toma prestada la esencia de la novela de Isaac Rosa en la que se basa para colocar al espectador en un espacio intermedio entre los protagonistas de la historia y ese público que va a verles cada día, obligándole así a plantearse ciertas preguntas que tal vez no le resulten cómodas: ¿por qué trabajamos?; ¿para vivir bien; para realizarnos; para alcanzar nuestros sueños; para lograr un estatus; para sentirnos útiles; para sobrevivir?; ¿para qué sirve lo que producimos?; ¿para quién trabajamos realmente? ¿Lo sabemos?, ¿queremos saberlo?

“La mano invisible” invita al espectador a que cuestione todo aquello que nos enseñan de niños en torno al trabajo y que rara vez ponemos en duda. Al final la gran pregunta que subyace a lo largo de toda la película es: ¿podríamos enfocar el trabajo de otra manera? O dicho de modo más genérico: ¿podríamos orgzanizarnos de otra forma?

web de la película La Mano Invisible.

Crítica de Carlos Olalla sobre la película La Mano Invisible

¿Por qué trabajamos?, ¿Para qué lo hacemos realmente?, ¿Nos gusta nuestro trabajo?, ¿Sirve para algo?, ¿Nos dignifica?, ¿Qué nos aporta?, ¿A qué renunciamos por trabajar?, ¿Realmente nos da seguridad el trabajo?, ¿Trabajamos por miedo a perder esa seguridad?, ¿Vale nuestra vida, esa a la que renunciamos para trabajar, lo que nos pagan?, ¿Tan barato nos vendemos?, ¿A cuántas personas conoces a las que de verdad les guste su trabajo…? “La mano invisible”, ópera prima de David Macián basada en la novela del mismo título de Isaac Rosa, nos plantea todas estas preguntas y muchas más. Llegados al punto de la extrema precariedad laboral en la que vivimos quizá ya va siendo hora de que nos replanteemos todo aquello que siempre hemos dado por sentado y que nos preguntemos si nuestra forma de vivir nos hace felices o no, si de verdad merece la pena renunciar a nuestra vida por un mísero trabajo que nos esclaviza y adocena, si no hay alternativas posibles…Esta película que, no podía ser de otra manera, se ha hecho en forma cooperativa sin que quienes han participado en ella hayan cobrado por su trabajo y que ha contado con un elevado número de personas que la han apoyado a través de fórmulas asociativas como el crowfunding, es una película no ya necesaria, sino imprescindible en estos tiempos que corren. Me siento orgulloso de pertenecer a una profesión en la que un grupo de profesionales son capaces de dar un paso al frente para hacer una película como ésta y hacerlo en la forma en que lo han hecho, anteponiendo su ideología y su compromiso a todo lo demás. Personas como éstas son las que nos demuestran que el cine es más, mucho más, que mero entretenimiento. Tal y como está la industria del cine en este país, que una película así haya llegado a rodarse es una excepción y que haya llegado a estrenarse en salas un verdadero milagro. De ti, y solo de ti, depende que milagros tan necesarios como éste se puedan seguir produciendo. Apóyala, ve a verla cuanto antes. Si no lo haces esa mano invisible que todo lo controla, incluso tu vida, la retirará de las salas pronto, muy pronto, demasiado pronto…

“La mano invisible” nos habla del trabajo como un “espectáculo” sin sentido del que, inexorablemente, todos formamos parte. Y nos habla de una sociedad que nos ve, que nos analiza, que nos juzga, una sociedad a la que oímos pero a la que no vemos, a la que no podemos ponerle cara, y nos habla también de esa mano invisible que todo lo controla porque todo lo puede, esa mano invisible que rige nuestras vidas mientras nosotros, ilusos ignorantes, nos creemos libres. Viendo la película no he podido dejar de recordar aquella otra impresionante reflexión sobre el profundo deterioro al que puede llevar la precariedad que era “Danzad, danzad, malditos” de Sidney Pollack. Y viendo el formidable trabajo de todos los actores y actrices, tampoco he podido olvidar aquella lección de interpretación que fue “Doce hombres sin piedad”, dirigida por el otro Sidney, Lumet. El trabajo de todas las personas que han participado en “La mano invisible” es formidable. Una dirección magistral que trasluce que conoce bien de lo que habla, una fotografía que te hace sentir como un “voyeur” que, escondido, asiste al espectáculo que ocurre frente a él, una puesta en escena maravillosa en su sencillez, un sonido que te hace sentir dentro de la nave donde se desarrolla la mayor parte de la película, un montaje dinámico que te atrapa desde el primer instante, y, sobre todo, un trabajo de actores y actrices que transmite verdad en todo cuanto dicen y en todo cuanto callan (el silencio final de Marina Salas en su entrevista es antológico). Que podamos ver cómo van reaccionando a las circunstancias que les rodean, conocer sus miedos, sus anhelos, y sus frustraciones, sentir el desconcierto y la inseguridad que les atrapan en una obra tan coral y en la que cada uno tiene contadas escenas para hacerlo, habla de la altísima calidad interpretativa que tienen todos sus intérpretes. Actores y actrices que dan todo lo que llevan dentro incluso en el más mínimo gesto. La creación de los personajes es soberbia, imposible no vernos reflejados en ellos, y es precisamente gracias a esa empatía que llegamos a sentir con ellos por lo que la película nos llega tan dentro, hasta el último reducto donde escondemos nuestras convicciones más firmes.

El sistema, esa mano invisible, es tan hábil que, por primera vez en la historia, ha conseguido crear esclavos que no aspiran a rebelarse porque se creen libres. Creen que lo que ataba en el pasado a los esclavos eran las cadenas de hierro. Ha bastado con que el sistema simplemente las haya sustituido por cadenas de papel (nóminas, hipotecas, etc) para que se crean libres. No han entendido que lo que ata a los esclavos no son las cadenas sino el miedo, y ese no solo no ha cambiado, sino que ha crecido hasta límites que nunca antes hubiéramos podido siquiera sospechar: ¡Que haya gente que tenga miedo a perder un trabajo que ni siquiera está remunerado! Esta precariedad/esclavitud y este miedo que nos paraliza no son exclusivos de ningún sector, están generalizados, pero en el nuestro, el de la interpretación, alcanzan su máxima expresión…. y, como los hamsters, seguimos entusiastas dando vueltas y más vueltas a esa noria que no lleva a ninguna parte.
Cuando en 2008 nos empezaban a hablar de la crisis había quienes negaban su existencia y quienes auguraban que duraría no menos de diez años. Pensamos que eran unos agoreros y que era imposible que una crisis, por grave que fuera, pudiera durar diez años. Hoy incluso el mismísimo Rajoy nos dice que hasta el 2020 no se habrá recuperado el número de empleos que España tenía en 2008. Nos mintieron entonces y nos siguen mintiendo ahora. Rajoy habla de número de empleos, no de la calidad de los empleos que su política está creando. Comparar los empleos de 2008 con la precariedad de los empleos actuales ofende a la inteligencia. ¿O es que acaso ya nos hemos olvidado de que por aquel entonces hablábamos con pena de los “mileuristas” y considerábamos que no había derecho que hubiera personas que tuvieran que trabajar por mil euros al mes? ¿Qué pensamos hoy de quienes ganan mil euros mensuales? A muchos hasta nos parecen unos privilegiados. Hoy son muchos, y sobre todo muchas, quienes tienen que encadenar dos o hasta tres trabajos para poder cobrar los mil euros, y muchos ni siquiera llegan a eso. Pero la peor mentira no ha sido la del número de años que iba a curar la crisis o la de los empleos que Rajoy dice que va a crear en los próximos años. La mentira es que aquello no era, ni fue nunca, una crisis, sino un cambio de paradigma, una nueva relación económica y laboral que precarizó el empleo, ahondó el abismo que separa a ricos de pobres y amenaza con destruir a esa clase mal llamada media a la que todo el mundo cree que pertenece. Nuestro grado de idiocia ha llegado a tal extremo que nadie se considera ya clase obrera o clase trabajadora, ¡todos somos clase media! (excepto los millonarios, por supuesto, que nunca han dejado de ser la clase “alta”)

Este dislate social se ha llevado por delante a una generación entera, la de aquellos jóvenes que, o bien cegados por la promesa de dinero fácil a través de una economía que parecía que iba a crecer eternamente abandonaron sus estudios para trabajar en la construcción y otros sectores que por entonces necesitaban mano de obra y estaban dispuestos a pagarla a cualquier precio y que ahora se encuentran en paro, sin perspectivas de empleo y sin formación, o bien, en el caso contrario, a quienes han sido la generación mejor formada de la historia de España que, al acabar sus carreras y sus másteres, se han encontrado con que el empleo que les habían prometido ya no existe y no les queda otra alternativa que la emigración para poder trabajar en lo que se han preparado durante toda su vida. La situación del mercado laboral se ha precarizado de tal manera que no es extraño que esos jóvenes que tanto se han preparado tengan que esconder sus titulaciones en sus curricula cuando van a una entrevista de empleo porque están sobrecualificados para la oferta de empleo que existe hoy. ¿Qué propone el gobierno para abordar el problema de la sobrecualificación o la falta de cualificación de la mayor parte de nuestros jóvenes? Cargarse en los planes de estudio cualquier asignatura que no tienda exclusivamente a crear buenos trabajadores y consumidores. La última que está en peligro de extinción es la literatura. Erradicadas las humanidades resuelto el problema parece pensar este gobierno que se empeña en crear jóvenes que no piensen, que no tengan capacidad de abstracción y análisis, que no tengan imaginación, que no tengan opinión propia, que ni siquiera aspiren a ser felices, sino jóvenes adiestrados y formados para obedecer, para seguir a otros, para acatar órdenes sin siquiera cuestionarlas, para cumplir planes y objetivos, para ser productivos, y, sobre todo, para consumir cuanto les quieran vender.

El estado del bienestar fue una adormidera que, dándonos las migajas del sistema, nos hizo creer que éramos “alguien” y que la clase obrera, aquella que tantos sacrificios había padecido, había desaparecido. Los pobres, porque para que el sistema funcione siempre tiene que haber alguien por debajo de donde se ubique a la mayoría, pasaron a ser los inmigrantes, esos “pobres desgraciados” que venían a aceptar los trabajos que nosotros, los españoles, ya no queríamos hacer. La globalización hizo que, de repente, empezasen a llegarnos productos de China o India con los que no podíamos competir en precio ya que allí tenían, y tienen, mano de obra esclava. Eso provocó la deslocalización de muchas empresas cuando no de sectores industriales enteros que buscaban esa mano de obra más barata. Esta desbandada provocó que el desempleo se disparase coincidiendo, justo, con el auge de la burbuja inmobiliaria que irremediablemente terminó por explotar. A la pérdida del empleo le siguieron los desahucios, a los desahucios la reforma laboral que precarizaba el trabajo y primaba al capital. Pero nosotros, abducidos por la alocada idea de que todos éramos clase media, olvidamos que la Historia se mueve por la lucha de clases y que una de ellas, la dirigente, nos había declarado no la lucha, sino la guerra. Y en esas seguimos, sin enterarnos de que nos han declarado la guerra y de que esto no es una crisis, sino un cambio radical de nuestras condiciones de vida y de las de nuestros hijos y nietos.

Haber pertenecido a una Unión Europea dividida entre países ricos y países pobres no nos ayudó, sino al contrario. Las criminales políticas de recortes sociales venían de allí, aunque aquí rápidamente nos plegamos a sus mandatos (Zapatero renunciando a los fundamentos de la socialdemocracia, a la que le hizo el harakiri, y Rajoy apoyando con entusiasmo desmedido una política económica neoliberal en la que, como el repelente niño Vicente, cree a pies juntillas) La histórica bofetada que se han llevado los partidos socialistas de la mayoría de los países europeos (Francia, Reino Unido, España, Grecia…) es consecuencia de haberse plegado a las exigencias neoliberales, mientras que el renacimiento de los partidos de extrema derecha y la derechización generalizada de los tradicionales partidos de la derecha obedece al miedo y a la inseguridad social y económica que el propio sistema, nuestra mano invisible, se ha encargado de ir creando durante las últimas décadas. La célebre “doctrina del shock” ya nos advirtió de que no es nada nuevo lo que nos ocurre. Si quieres que alguien, a nivel personal o a nivel de una sociedad entera, no se oponga a medidas impopulares, injustas y hasta crueles, debes paralizarle mediante el miedo a que algo peor pueda suceder. Es lo que los neoliberales han venido haciendo desde los tiempos de Reagan y Thatcher, y que ya probaron con éxito con la dictadura chilena de Pinochet.

¿Qué hacer entonces frente a esta nueva situación en la que nos han metido?, ¿Cómo reaccionar para evitar que nos sigan avasallando como lo han hecho y lo siguen haciendo?, ¿Cómo evitar que sigan precarizando nuestras vidas, robándonos nuestros derechos, y cercenando nuestra libertad? Esas son las preguntas que nos hace una película como “La mano invisible”, preguntas que nosotros, y solo nosotros, podemos y debemos responder. Cada persona debe encontrar su respuesta. Quienes han hecho “La mano invisible” han visto que la tenían muy cerca, en su propia profesión, teniendo la valentía de tomar partido y trabajar en equipo para denunciar esta situación, para abrirnos los ojos, para que nos hagamos todas esas preguntas que no pueden quedar sin respuesta. Todos y todas tenemos las respuestas frente a nosotros, en nuestro trabajo o en nuestro desempleo, en nuestros amigos, en nuestras familias, dedicando nuestro tiempo a combatir la precariedad que nos esclaviza saliendo a la calle a protestar, hablando con quienes tengamos más cerca, ofreciendo nuestra ayuda a quien la necesita, dando nuestro tiempo a quien no lo tiene, no quedándonos en casa aislados dándole al “me gusta” de las redes sociales creyendo que con eso hemos hecho algo, leyendo, informándonos de lo que otros y otras están haciendo, ofreciéndoles nuestra colaboración, pidiéndoles que nos ayuden, participando en foros, asambleas, debates o simples charlas de amigos… en suma, aprendiendo a ver la realidad tal y como es y no tal y como nos la están vendiendo, aprendiendo a desaprender lo que nos enseñaron y siempre dimos por bueno, aprendiendo a no seguir dejándonos engañar, atreviéndonos a cuestionarnos todas aquellas verdades con las que nos han mentido.

Este artículo aparece en la Web loquesomos.org Partidarios de la Libertad de Comunicación.

LA MANO INVISIBLE – Tráiler 2017

Constituida la Coordinadora de Organizaciones Republicanas “Córdoba por la República” 6 de mayo 2017

La unidad de todas las organizaciones republicanas de Andalucía, es ya una realidad, gracias al esfuerzo y tesón de la Coordinadora Andaluza de Organizaciones Republicanas, ANDALUCÍA REPUBLICANA que han culminado con la constitución de Córdoba por la República  el pasado sábado 6 de mayo, en El Centro Social Rey Heredia de Córdoba. Con esto se completa la creación de plataformas provinciales de organizaciones republicanas en toda Andalucía. Desde aquí felicitamos a tod@s las organizaciones y también a las  personas que a titulo individual luchan unidos para que la III República sea una realidad más pronto que tarde.
Contó con la participación de los siguientes colectivos:
    • Foro de Debate Republicano
    • Foro por la Memoria de Córdoba
    • Ateneo Republicano de Castro del Rio
    • Plataforma por la Comisión de la Verdad de Córdoba
    • Asociación Los Pedroches por la República
    • Movimiento Democrático de Mujeres
    • Asociación Córdoba Laica
    • Asamblea local de Izquierda Unida Córdoba
    • Comité local y Comité Central del PCA
    • A título individual, afiliados de CCOO de Córdoba

Constitución de la coordinadora de organizaciones republicanas “Córdoba por la República” 6 de mayo 2017

MARCHAS DE LA DIGNIDAD 2017 EL 27 DE MAYO VOLVEMOS A MADRID.

Nuestra Asociación Foro de Debate Republicano de Andalucía, apoya y participa de los preparativos de las Marchas de la Dignidad, que con el lema “27 de Mayo volvemos a Madrid”, van a llenar las calles de dignidad. Pan, trabajo, techo e IGUALDAD, a continuación os dejamos el manifiesto-llamamiento elaborado por las Marchas por la Dignidad, invitando a la participación ciudadana.

MANIFIESTO-LLAMAMIENTO 27 DE MAYO DE 2017

LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO.

Tras un periodo plagado de citas electorales que a mucha gente le hicieron concebir esperanzas de que mediante nuevos gobiernos sus problemas pudieran solucionarse, hemos comprobado que esto no ha sido así. Al contrario, nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos, como perspectiva para todas y todos aquellos que están luchando y que sufren las contradicciones de este sistema que solo genera paro, precariedad, pobreza y violencia.

Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo. Tener unas manos para trabajar, disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es humillante. Se está desperdiciando el talento colectivo de una sociedad, hipotecando indefinidamente su futuro. Los trabajadores y trabajadoras no nos merecemos este atropello a nuestra dignidad colectiva.

Cientos de miles de familias han perdido su casa. No hay nada más inhumano que desalojar a una familia de su hogar solo para alimentar la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos. Banqueros a los que los estados siervos de la Troika alimentan a costa de empobrecer aún más a la clase trabajadora y a las personas más indefensas.

Mientras, la patronal, aprovechando el drama del paro masivo, aprieta las tuercas a la baja de los salarios y de las condiciones de trabajo a las personas que aún tienen un empleo. La juventud trabajadora ha sido sometida a una doble escala salarial generalizada. Trabajadores y trabajadoras, sobre todo inmigrantes, que, ante la difícil situación, no pueden siquiera cuestionar su papel de meros explotados/as por el capital. Hoy más que nunca es preciso estrechar lazos y reafirmar que “nativa o extranjera, todos somos la misma clase obrera”.

A su vez, un millón de personas han emigrado en los últimos años. La inmensa mayoría jóvenes a quienes se les niega la posibilidad de forjar un proyecto de vida digno y se ven abocados a buscarse la vida en el extranjero como antes hicieron nuestros padres y abuelos. No podemos por ello señalar a las personas migrantes como responsables de la crisis, sino como sus primeras víctimas.

El patriarcado. Un modelo de sometimiento para la mitad de la población

Las mujeres decimos no a un sistema patriarcal que nos arrastra a épocas del pasado y que nos impide avanzar en igualdad,quitándonos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, extendiendo los crímenes machistas, intensificando la desigualdad como refleja la creciente brecha salarial, y provocando la vuelta a los hogares para dedicarnos a la crianza y los cuidados, sin reconocimiento ni remuneración. Asimismo, nuestras madres se ven abocadas a la pobreza con pensiones míseras cuando es su trabajo el que ha mantenido y mantiene la vida y la economía productiva.

Reclamamos, Pan, Trabajo, Techo, e IGUALDAD.

Contra la tenaza de la Deuda impuesta por la UE y el FMI.

El gobierno del PP y demás gobiernos de todos los colores, ejecutan al dictado de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), políticas consistentes en el robo de derechos y el empobrecimiento generalizado de la mayoría social. Estas políticas que se fundamentan en el pago de una Deuda ilegítima que no han contraído los ciudadanos y ciudadanas, son producto de la especulación bancaria y los excesos de los distintos gobiernos. La degradación de los derechos sociales y medioambientales se degradará, aún más, con el CETA (Tratado de Libre Comercio entre la UE y Canadá).

Tras la modificación del artículo 135 de la Constitución por el gobierno del PSOE, con el apoyo del PP, la aplicación del Tratado de la Zona Euro de 2012, impone a todas las administraciones públicas, incluida la Seguridad Social, objetivos de Déficit destinados a adelgazar sin límites el gasto público en servicios sociales y las pensiones públicas.

La reducción del gasto en servicios públicos junto con la privatización de todo lo rentable (el último eslabón es AENA) y la subcontratación de la prestación de servicios públicos con empresas privadas que obtienen sus infames beneficios precarizando al máximo las condiciones laborales, sirven al mismo gran objetivo: poner a disposición del capitalismo en crisis los mejores pedazos de la tarta de los presupuestos públicos. El resultado es el desmantelamiento de la sanidad y la educación públicas, así como de los servicios sociales, a mayor gloria de la empresa privada. El aumento escandaloso de los gastos militares al servicio de las guerras imperiales refuerza nuestra reivindicación de salir de la OTAN y desmantelar las Bases.

Con una mayoría de pensiones públicas que no aseguran el mínimo necesario para sobrevivir – más de la mitad de los pensionistas cobra por debajo del salario mínimo y cerca del 40% de las familias dependen de una pensión -, con el vergonzoso copago de medicamentos para los pensionistas y el atraco a nuestra “hucha de las pensiones”, se preparan nuevos ataques contra las pensiones públicas, al amparo del infame “Pacto de Toledo”, en beneficio de los planes de pensiones privados.

El drama del pueblo griego y la aceptación por el gobierno de Syriza de todas las imposiciones de la Troika, incluso con la victoria del NO en el referéndum, muestra con toda claridad cómo la UE y el Euro actúan como camisa de fuerza para ahogar la soberanía popular. En su contra es preciso promover la lucha y la unión de la clase obrera y de los pueblos de Europa.

Ruptura con el Régimen del 78

Al capitalismo le estorban las libertades y los derechos de la mayoría social. Es un sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos y que nos lleva inexorablemente a una catástrofe social y medioambiental de alcance incalculable.

Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y criminalización del sindicalismo de clase y de los movimientos sociales. Es un sistema que necesita la represión, que genera leyes como la Ley Mordaza para mantenerse y que debe ser superado con la lucha en la calle. Una ley que demuestra a las claras que mientras las y los que luchan son multados, detenidos y condenados a prisión, los que especulan con nuestras vidas se van a vivir a Suiza, como el caso de Urdangarín.

Ahora, la aprobación de leyes que dejan las manos libres al esquirolaje y limitan el derecho de huelga, que aceleran el desalojo de viviendas ocupadas, o el nuevo pacto social que se está cocinando con la complicidad de las burocracias sindicales para un nuevo Estatuto de los Trabajadores, son nuevas vueltas de tuerca que nos atenazan y a las que hay que enfrentar con organización y lucha obrera y popular.

La descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78 se hace evidente. Nació contra el pueblo, está corroído por la corrupción y no tiene ninguna legitimidad. A los capitalistas herederos del franquismo, se les han sumado los nuevos ricos del PSOE y de otros partidos en los diferentes gobiernos – que amasaron sus fortunas con las privatizaciones y la escandalosa corrupción. Esta corrupción generalizada que, no lo olvidemos, está en el código genético del sistema capitalista, actúa con total impunidad precisamente por la supervivencia de todas las estructuras de poder herederas de la Dictadura: monarquía borbónica, justicia, fuerzas armadas, policías de todo tipo, iglesia católica, altos cargos de la administración, etc.

Es este Régimen podrido el que se vio sacudido por la movilización popular y el que pretende asentarse sobre la miseria de la inmensa mayoría de la clase obrera, la precariedad laboral y social, la represión de la lucha social y de los derechos nacionales de los pueblos del Estado español.

Las Marchas de la Dignidad, al tiempo que reconocemos la legitimidad del derecho de los pueblos a decidir soberanamente su destino, les llamamos a luchar unidos contra ese régimen corrupto, estrechando los lazos de clase que nos permitan avanzar, aquí y ahora, en la lucha contra el capitalismo y su puño de hierro: la UE y la OTAN.

Al tiempo que exigimos la libertad para Alfon, Bódalo, y para todas las presas y presos encarcelados por luchar, planteamos que la Ley Mordaza y el conjunto de la legislación antiterrorista deben ser derogadas.

Las Marchas de la Dignidad tienen como método fundamental de trabajo unificar las luchas.

A su alrededor se van agrupando,y llamamos a agruparse a pensionistas, desempleados y desempleadas, mujeres en lucha por la igualdad y contra las violencias machistas, las trabajadoras y los trabajadores en conflicto – incluidas las personas que están luchando por el retorno a la gestión pública -, a las que luchan por una educación y sanidad públicas gratuitas y de calidad, a quienes denuncian a las empresas que depredan el medio ambiente, etc. Llamamos a sumarse en fin, a todas aquellas personas que creen que otro mundo, más justo y solidario, además de posible, es necesario.

En la lucha difícil que hemos emprendido por un cambio real, no un simple cambio de gobierno, necesitamos que quienes estemos dispuestos a pelear nos unamos. La construcción de poder popular exige pasos pacientes y firmes que no se dejen seducir por los cantos de sirena de falsas soluciones institucionales que tan caro pagamos en la Transición y que hoy, en el marco de la Unión Europea, son más engañosos que nunca.

TODOS Y TODAS A MADRID EL 27 DE MAYO

En ese camino, de construcción paciente y firme de la fuerza necesaria para cambiar de verdad las cosas y construir una sociedad a favor y de las y los trabajadores, para el que sabemos que la huelga general es una herramienta muy importante de conciencia y organización, llamamos a llenar de dignidad y rebeldía la capital del Estado español, Madrid, el 27 de mayo de 2017.

Ese día llegaremos columnas de todos los pueblos y naciones del estado a Madrid y también desde la emigración. Al tiempo que convocamos a la clase obrera y a todos los pueblos del Estado español a movilizarse, hacemos un llamamiento especial al pueblo de Madrid, antifascista y solidario, a incorporarse a esta gran movilización.

PAN, TRABAJO, TECHO E IGUALDAD:

 En defensa de pensiones públicas dignas y a cargo de los Presupuestos. No al Pacto de Toledo

 Por el empleo estable, salarios dignos y la renta básica: Derogación de las reformas laborales

 Por la libertad de las personas presas y procesadas por luchar. Amnistía.

 Por el no pago de la deuda. UE y FMI fuera ya de aquí

 Por la defensa de los Servicios Públicos como derechos esenciales.

Contra el feminicidio: Nos queremos vivas, ni una menos.

Marchas de la Dignidad 2017

En este enlace puedes ver la rueda de prensa que los portavoces de las Marchas de la Dignidad dieron el pasado viernes día 5 de mayo. Rueda de prensa presentación de las Marchas de la Dignidad 2017

Movimientos Sociales, Culturales y Políticos convocan una concentración por la muerte del joven malagueño Pablo.

Múltiples movimientos sociales, culturales y políticos de la ciudad, sacamos un comunicado ante la reciente muerte del joven malagueño Pablo a consecuencia de una agresión física, invitando a toda la ciudadanía a la concentración que tendrá lugar en la ciudad de Málaga el próximo jueves 11 de mayo a las 20:00h. en la Plaza de la Constitución.

COMUNICADO CONJUNTO:

LO QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO NOS CUENTAN SOBRE LA MUERTE DE PABLO.

La madrugada del jueves al viernes, del 20 al 21 de abril, el joven malagueño Pablo celebraba su 22 cumpleaños en un local del centro de Málaga. Pablo salió con un amigo fuera del local a tomar el aire, cuando en la puerta se estaba produciendo una discusión entre unos jóvenes a los que no conocían de nada. Pablo y su amigo les dijeron que no se pelearan, que estaban “de fiesta”. Los jóvenes se volvieron entonces contra Pablo y sin mediar palabra le agredieron brutalmente, estando en el suelo fue pateado por sus agresores sufriendo dos paradas cardiorrespiratorias. Pablo acabó falleciendo el pasado sábado 22 de abril.

Estos hechos han sido ampliamente difundidos por los medios de comunicación, sin embargo, se está ocultando, entendemos que deliberadamente, que los agresores así como los encubridores, puestos en libertad con cargos, son miembros del grupo ultra Frente Bokeron como de la “Asociación Cultural” Málaga 1487, ambas organizaciones de naturaleza fascista, racista y xenófoba. Solo podemos entender que esta información, importante para entender y contextualizar lo sucedido aquella noche, esté siendo ocultada debido a presiones de determinados sectores de la sociedad malagueña que tratan de no “politizar” este crimen, y de paso, no manchar la imagen del grupo ultra Frente Bokeron en cuyo seno hay elementos más interesados en hacer agitación y propaganda nazi y en utilizar las gradas para labores de captación para la organización fascista disfrazada burdamente de “asociación cultural” Málaga 1487 que en animar al Málaga CF.

Efectivamente, Pablo no murió por defender unas ideas ni por pertenecer a un colectivo político determinado, pero eso no quiere decir que la ideología y la pertenencia política de sus agresores sean datos sin importancia. Tiene importancia y mucha, porque para ser víctima de la violencia fascista no hace falta ni militar políticamente, ni ser inmigrante, ni tener una orientación sexual determinada, solo hace falta, como pasó con Pablo, cruzarte una noche con estos elementos y cuestionarles pacíficamente sus actitudes, nada más. Cualquiera en cualquier circunstancia puede ser víctima de la violencia fascista.

Queremos denunciar no solo actitud de los medios de comunicación, empezando por los principales medios locales malagueños, por ocultar estos hechos, sino también a la directiva del Málaga Club de Fútbol y a la policía nacional. Es de sobra conocido que la directiva del Málaga CF fomenta y apoya al Frente Bokeron y es de sobra conocido que la directiva mira para otro lado cuando en las gradas que ocupa el Frente se difunde el fascismo y se hacen labores de captación. En cuanto a la policía nacional es evidente su pasividad con este grupo ultra, pasividad motivada por el consentimiento y la connivencia. El Frente Bokeron es un foco de difusión del fascismo, del racismo y la xenofobia en Málaga, pero nadie -ni el Club ni las instituciones- hace absolutamente nada por acabar con esta situación, más bien al contrario: se les aplaude e incluso se les toma como un elemento distintivo e identitario de la ciudad. Todo ello no hace más que engordar las filas de Málaga 1487, organización que trata de imitar a los nazis del Hogar Social de Madrid o al partido nazi griego Amanecer Dorado, aparentando una preocupación cultural y social “hacia los más desfavorecidos”, siempre que sean “verdaderos españoles”. Ni que decir tiene que las organizaciones que inspiran a Málaga 1487 se caracterizan por el uso de la violencia indiscriminada, la exclusión y la apología de los episodios más oscuros de la Historia más reciente de la Humanidad.

NO A LA MANIPULACIÓN INFORMATIVA, CONTRA EL FASCISMO Y SU VIOLENCIA, ¡UNIDAD!

PABLO EN NUESTRA MEMORIA.

Artículo de Miquel Andreu 80 años después de la Masacre de la carretera Málaga-Almería

Reproducimos el artículo del periodista Miquel Andreu, aparecido en la edición digital del mes de abril del 2017 en el periódico SomGarrigues, y que pueden consultar en la versión original en catalán aquí. Escapaban de las tropas franquistas, que los bombardearon durante el camino

En febrero de 1937, José Martín acababa de cumplir ocho años y huía de Málaga con su madre, su padre y cuatro hermanos. Escapaban de las tropas franquistas, que los bombardearon durante el camino. Tras recorrer cientos de kilómetros y de haber perdido la pista al padre, llegaron los Omellons, donde vivieron dos años. Martín lo recuerda como una etapa feliz, dentro de lo que permitía el contexto. 80 años después, ha querido volver para agradecer el trato recibido.

Málaga, 7 de febrero de 1937. José Martín Caña era un niño de ocho años recién cumplidos. Los había cumplido cuatro días antes, enfermo de sarampión con fiebres muy altas, y aquel domingo empezaba a poder hacer vida normal. Hacía sólo un día que había salido de la cama, pero la historia que le esperaba era peor. Hacia las dos de la tarde, después de comer, su padre llegó y dijo a su madre: ” Joaquina, nos vamos, están entrando los moros, Matando a mujeres, cortándoles los pechos .”

Málaga estaba cayendo en manos de las tropas franquistas y la verdad es que la familia ya lo tenía todo listo para marchar, incluida la mejor ropa, “pero la tuvimos que tirar, no podíamos caminar con todo, el pequeño de los cinco hermanos del ‘teníamos que llevar en brazos “, explica José. Él, el tercero de los cinco, aunque estaba débil de la enfermedad pasada. Su madre, embarazada. Iban hacia Almería, zona republicana.

Éxodo masivo

Como ellos, salieron de Málaga miles de personas. Se habla de 300.000, la mayoría mujeres y niños, que iban a pie, en mulas o burros, por la única carretera que comunicaba con Almería, paralela a la costa. 200 kilómetros de trayecto durante los cuales eran bombardeados por aire por aviones italianos y alemanes y desde el mar por buques de guerra. Murieron unas 5.000 personas, en lo que es la peor matanza de toda la Guerra Civil, un episodio aún poco conocido. Al cabo de 100 kilómetros, la familia llegó a Motril. Allí había un camión republicano, al que se apresuraron a subir, pero enseguida les advirtieron que sólo mujeres y niños. Con su padre quedaron que se encontrarían en Almería. El camión iba tan apretado que una niña se asfixió.

Una vez en Almería, a su padre ya no lo vieron. Había llegado dos días antes, pero hizo hacia el frente de guerra, no se sabe si voluntariamente o movilizado por fuerza. En el puerto había un barco preparado para zarpar hacia algún país sudamericano y la madre y los hermanos de José Martín estaban a punto de embarcar. Parecía que podía terminar la pesadilla, pero justo antes de subir apareció otra vez la aviación franquista y volvió a bombardear la población civil. Se apagaron las luces, la gente corriendo despavorida por Almería y el barco arrancó y se fue. La familia, como tantas otras, se quedó en el suelo, pasando aquella noche de febrero en un parque, bajo las palmeras. Al día siguiente, las autoridades les hicieron subir a un tren. No se podían quedar en Almería, era demasiado peligroso. El José, sus hermanos y su madre comenzaban un nuevo trayecto por la costa, arriba hasta Tarragona, que acabaría en las Garrigues.

Susto en Alicante

Ellos y el resto de refugiados iban empalmando trenes. Estando en la estación de Alicante esperando uno, llegó un señor con coche -quien tenía coche en aquella época! – y se dirigió a la madre, para hablarle del más pequeño de los hermanos, “rubito, muy guapito “, recuerda José. “¿Quiere que me quite el niño, le dé de comer, el Bane, el arregle y duermes en una camita, que tengo uno como el?” La Joaquina, sin mucho tino y pensando en lo mejor para su hijo, dijo: “Pues llévatelo.” Fue llevárselo aquel señor y reaccionar ella. “Ay que me lo han robado, me han engañado, me han engañado”, gritaba llorando. Pues no. Media hora antes de que se fuera el tren, apareció aquel señor con el niño “como un abanico”, dice José, vestido, limpio y mojado. Quedaban buenas personas. Y continuaron el trayecto ferroviario, alimentándose básicamente de naranjas.

Destino: los Omellons

El camino los llevó a las Borges Blanques. Cataluña se había convertido, desde el comienzo de la guerra, en tierra de acogida para toda la gente que se vio obligada a abandonar su casa. “Desde el mismo julio de 1936 hasta febrero de 1939 no se dejó nunca de actuar, bien desde el Comité de Milicias Antifascistas, bien desde la Generalitat en las diferentes consejerías y los ayuntamientos respectivos, ante la constante llegada de olas de gente procedente del frente de Aragón en una primera instancia y de Madrid, Extremadura, País Vasco y Andalucía, principalmente “, explica el historiador José Rubió en el libro la Guerra Civil en las Garrigues (Pagès Editors).

Las actuaciones más importantes fueron entre octubre de 1936 y agosto de 1937, período en que se creó el Comité Central de Ayuda a los Refugiados (CCAR), ubicado en Barcelona, ​​organismo que coordinaba los comités comarcales. El de las Garrigues era a las Borges Blanques, donde estaba el centro de asistencia a los refugiados. Y allí fue donde hicieron hacia el José y su familia. Los distribuyeron con camiones hacia varios pueblos de la comarca ya ellos les tocó ir a los Omellons. Comenzaba una nueva etapa de su vida.

Dos años de cierta paz

A los Omellons, el comité revolucionario que en aquella época gobernaba el pueblo adjudicó vivienda a cada familia, muchas en casa Llorach, una de las más grandes del pueblo. Al José, sus hermanos y su madre les tocó una casa en lo alto de la calle Calvario, hay Campana. “El presidente del Comité * se llevó muy bien, al menos con nosotros”, explica José, que sólo tiene palabras de agradecimiento para todos con quien trató en esos dos años. En la casa no vivía nadie, estaba amueblada y en el desván incluso había uva, membrillo, almendras, sacos de harina … “El dueño vino y dijo que todo para nosotros. El trato fue buenísimo “, recuerda José. Al cabo de cinco meses de haber llegado, la madre fue de parte. Era una niña, la primera después de cinco niños, pero las penurias del camino no perdonaron y nació muerta.

Como unos más

Sin embargo, José Martín estaba encantado de vivir los Omellons. Tenían de vecinos, en la puerta de al lado, la familia de cal Torrell. Miquel Gaya y su esposa Josefa se los llevaban al menos con el carro, a cosechar almendras, a hacer leña en un pinar, a las Borges o Arbeca a comprar arroz, tela, hilo, velas … El padrino hizo la cajita donde enterraron la hermana muerta. “Esa familia nos quería como si fuéramos sus niños”, explica José, que recuerda incluso el perro de la casa, “que siempre llevaba algún conejo”. Por edad y también por vecindad, José se hizo muy amigo de un niño del pueblo, Mario Sans, de cal Calzón, con quien jugaba por todas partes. Se puede decir que, dentro de las circunstancias, pasó una temporada feliz. Tenían para comer, gracias al esfuerzo institucional a favor de los refugiados y, cabe decirlo, de ciudadanos como la familia de cal Torrell, que los ayudaban.

Implicación institucional

A los Omellons había entre 50 y 60 personas refugiadas y, como otros pueblos, el Ayuntamiento velaba por sus necesidades. En un libro de caja del consistorio de 1938 -facilidad por Jaume Salla- donde figuran ingresos y gastos de la época aparecen varios conceptos relacionados con esta acogida. Constan, por ejemplo, ingresos de 4.900 y 35.000 pesetas por parte de la Generalitat “para los refugiados” y compras en una farmacia de las Borges y al sindicato agrícola local para esta nueva población.

Como se puede suponer, el contexto de guerra y penurias para todos, y la vivencia del desplazamiento para los refugiados en concreto, no era una buena experiencia. Las enfermedades, sobre todo, eran la principal amenaza. A los Omellons, por ejemplo, murieron cuatro personas refugiadas, tres de las cuales constan en el registro oficial y quedan recogidas en el libro de Rubió: una mujer de 45 años, también de Málaga y con cuatro hijos, a consecuencia de un cáncer de matriz ; un bebé de 18 meses, natural de Oropesa (Toledo), muerte por sarampión; y otro bebé, de sólo un mes de vida, natural de Madrid, a consecuencia del atrèpsia (desnutrición y debilidad). A estos hay que añadir la hermana de José, que había nacido muerta. Sin embargo, la guerra como tal quedaba lejos -el primer bombardeo en la comarca sería al cabo de un año, en abril de 1938, y los dos que hubo en los Omellons fueron en enero de 1939-, pero José recuerda los omellonencs que tenían familiares, como hay que Fernando. “Tenían dos hijos en el frente ** y murieron con pocos días de diferencia uno del otro”, explica. Antes de ser movilizados, él los había visto todos los días y hablaba.

 Reencuentro familiar

El José tiene buenos recuerdos de la estancia, pero les faltaba algo: el padre. No habían sabido nada más desde que se despidieron en Motril, en plena fuga, hasta que una señora del pueblo, de falta Mercader, dio el aviso. Ella leía cada día el diario, donde salía una lista de gente que buscaba a sus familiares desaparecidos. “Joaquina, ¡ha Aparecida tú MARIDO!”, Le fue a decir corriente a su madre. El marido estaba en el frente, entre Albacete y Valencia, y en el diario pedía por ellos. Se pusieron en contacto por carta y, finalmente, con un permiso, él pudo ir a los Omellons y reencontrarse con la mujer y los hijos. Estuvo unos ocho o diez días. El José emociona al recordarlo. Poco se pensaban que, aquella sí, sería la última vez que lo verían. Debía tener unos 40 años. Los escribió la última carta un mes antes de terminar la guerra. “Si Franco se acerca, vosotros hacia Francia”, les decía. La familia cree que murió en los últimos días de la guerra, probablemente fusilado.

Retirada

Y, inexorablemente, las tropas de Franco llegaron. El día de Navidad de 1938 se rompía el frente, que había sido estable en Lleida desde abril, el 5 de enero de 1939 ocupaban las Borges y, al cabo de tres días, ocuparían los Omellons. Y la familia de José, como todas las otras refugiadas y, probablemente, más de una del pueblo, tuvo que volver a hacer las maletas y caminar carretera arriba, otra vez en pleno invierno también, dirección en la Espluga Calva. Marchaban junto con las tropas republicanas en retirada, que habían volado los dos puentes de los Omellons para dificultar el paso de los franquistas que venían detrás. José recuerda que se cobijaron dos días en una iglesia, comiendo nabos con agua.

Dos años más como refugiados

Cogiendo camiones y camionetas, hicieron hacia Puigcerdà en un tren de ganado, sin techo. Allí cruzaron la frontera y los acogió la Cruz Roja Internacional. Tuvieron más suerte que los hicieron hacia los campos de concentración de las playas del Rosellón. Los llevaron a La Rochelle, a 600 km, en una especie de colonia. Había gente de todas partes, asturianos, vascos, catalanes … los que se añadirían refugiados belgas y del norte de Francia con el estallido de la segunda Guerra Mundial.

Tenían comida y tenían asistencia médica, pero la ciudad era uno de los puertos marítimos más importantes de Francia y, por tanto, un punto estratégico en el conflicto bélico que comenzaría ese mismo 1939. Su situación geográfica hizo que pronto fuera un objetivo clarísimo para los nazis. El armisticio de Pétain con los alemanes dejaba La Rochelle bajo el régimen colaboracionista de Vichy y al día siguiente de la firma del pacto (junio de 1940) desembarcaban motocicletas alemanas, camiones, blindados y artillería pesada. El 23 de junio, la bandera nazi ya ondeaba en el Ayuntamiento. La Rochelle dejaba de ser un lugar seguro para los refugiados de la España republicana y, finalmente, el José y la familia salieron. Estaban dispuestos a volver a su Málaga natal, a un país ya dominado de lleno por el franquismo. Los gendarmes que los llevaron a la frontera de Irún les decían “soplo, allí hay unos guardias civiles más malos …”. Los tuvieron siete días dentro de trenes, sentados en un banquillo. “Nos daban un rancho malísimo”, recuerda José. Finalmente, los embarcaron hacia diferentes puntos del Estado.

Llegaban a su ciudad en 1941, cuatro años después de haber escapado. No sufrieron represalias directas. Eran una familia de una madre y cinco niños, el padre ya no estaba, qué podían hacer? Eso sí, los huertos que tenía la familia antes de partir se los habían tomado. Y aquí empieza otra historia que, por circunstancias de la vida, llevaría el José, su madre y otro hermano en el País Vasco, donde ya se quedarían a vivir, donde él se acabaría casando y donde nacieron sus dos hijas . La madre de José, la fuerte Joaquina, murió en 1982, a la edad de 84 años, con una salud de hierro.

80 años después

Todo esto hoy lo sabemos porque el José siempre tuvo muy presente su experiencia a los Omellons. La guerra y las vivencias como refugiado nunca fueron tabú en la familia y los hechos fueron siempre explicados y recordados con las hijas, María y María José. Él decía que no se quería morir sin volver a este pueblo de las Garrigues, a quien quería agradecer el trato recibido. Finalmente, animado y acompañado por ellas, vino el pasado octubre. Fue poner los pies en la plaza y reconocer todo: la calle Calvario, hay Campana, hay Torrell, los nombres, todo. Habían pasado 80 años pero la experiencia la tenía grabada como si fuera ayer. Ese día, casualmente, había un entierro en el pueblo y todo el mundo estaba en misa. El José y las hijas fueron y se dieron a conocer. Se reencontraron con el Mario, el niño con el que jugaba de pequeño, conocieron el Ramiro, nieto de Miguel Gaya y Josefa Llort (hay Torrell) que se los llevaban al menos y en todas partes. Con la Josefa, la madre de José, se había continuado escribiendo, ya instalada en el País Vasco.

La familia fue recibida en el Ayuntamiento, donde firmaron el libro de visitas: “Mi madre, Joaquina Caña, y mis hermanos fuimos acogidos durant la Guerra Civil en este pueblo […]. Durante los dos años que pasamos aquí fuimos Tratados con Tanto cariño y solidaridad que nunca el he olvidado y transmitida a mis hijas y nietos. Mi más sincero Agradecimiento a todo el pueblo y especialmente a la familia Torrell “.

Último adiós

El José y las hijas volvieron a Omellons este mes de marzo. Se reencontraron con gente del pueblo. Llovía un poco y terminaron haciendo corro dentro del Ayuntamiento, donde el José le brotaban de nuevo todos los recuerdos. Tiene presente incluso las Botero por los gatos, el pajar donde cayó un hermano suyo, la distribución de la casa donde vivían, el montón de pájaros que sentía cantar … En el bar, las fotos que ahora hay colgadas del antigua balsa y los lavaderos también le hacen venir a la memoria como iban a buscar agua con sillones y su madre lavando.

Esta vez, además, pudieron saber dónde había sido enterrada la hermana recién nacida. La mujer de Mario, la Julieta, lo había averiguado, y es que cuando se construyeron los nichos en el recinto se cambió la puerta de lugar y se hicieron movimientos de sepulturas. Ella misma había dejado en el lugar un ramo de flores y el José, con sus hijas, pudo decir un último adiós al bebé que vio ya sin vida aquel 1937. Parecía que el tiempo, con la lluvia de primavera recién estrenada , acompañara la intensa concentración de sentimientos. Unos sentimientos que también afloran, de impotencia e incomprensión, cuando ve la situación de los refugiados de hoy. “No me entran en la cabeza las barreras que les ponen y el trato inhumano que reciben”, dice.

Más de 3.700 refugiados en las Garrigues
La cuestión de los refugiados de la Guerra Civil en la comarca es un aspecto en el que se ha profundizado poco. En el libro La Guerra Civil en las Garrigues (Editorial Milenio, 2011), José Rubió hace mención a la poca información disponible, que impide hacer un análisis más detallado. El historiador explica que entre diciembre de 1936 y agosto de 1938, poco antes del ataque franquista final en Cataluña, “el número de refugiados y evacuados a la comarca aumenta de forma inexorable e imparable”. Se pasa de 930 registrados en 16 municipios a 3.775, el 15% de la población total de las Garrigues -que entonces incluían Torregrossa-. En algunas ocasiones hubo cierta conflictividad con la población autóctona. La situación no era fácil, más teniendo en cuenta el alojamiento también de tropas que se movían en la retaguardia. Las precarias condiciones de desplazamiento y las malas condiciones alimentarias e higiénicas en según que casos hizo los refugiados un colectivo especialmente vulnerable a enfermedades. 75 murieron por este motivo, de los cuales 29 eran niños de entre 0 y 2 años. La mayoría de víctimas mueren en 1937, el de más éxodo de gente hacia Cataluña. “La llegada, a veces, era tan lastimosa que poco se pudo hacer para poder recuperarlos”, explica Rubio.

La ‘desbandado’, la mayor masacre

Entre el 7 y el 8 de febrero de 1937, miles de refugiados que se habían ido concentrando en Málaga empujados por el avance de las tropas de Queipo de Llano, emprendieron una huida desesperada por la carretera costera de Málaga a Almería. 200 kilómetros infernales, con la roca en un lado y el mar al otro, sin escapatoria, bajo las bombas de la aviación ítalo-germana, los obuses de los barcos Baleares, Canarias y Almirante Cervera y los rasgos de las tanquetas de los camisas negras italianos . La mayoría de gente que conformaba aquella riada eran mujeres, niños y ancianos. Hoy, sólo quedan los niños para poderlo explicar, y ya son todos muy grandes. José Martín tenía 8 años recién cumplidos. Era el tercero de cinco hermanos, que huían con su padre y la madre, embarazada.

En febrero de este año, el diario Público recogía tres testigos más, que entonces tenían 10, 6 y 12 años. Todos lo recuerdan con horror. “Los barcos eran muy cerca de la costa y nos acompañaban todo el trayecto. Los niños que se perdían en la carretera gritaban en medio de los cañaverales donde quedaban escondidos ‘mamaaa ?, papaaa?’ Pero al poco desistían. Seguramente habían muerto por alguna de las bombas que los barcos arrojaban bajo los puentes “, explica Alejandro Torrealba, hoy residente en Santa Cruz de Tenerife. “Nos lanzábamos a las cunetas y mi padre nos cubría con su cuerpo para protegernos. Al amanecer, había más muertos que vivos en la carretera. Vimos una madre muerta amamantando todavía su hijo”, recuerda Amparo Gallardo.

A pesar de esta tragedia enorme, aquel episodio es todavía el gran olvidado de la historia de la Guerra Civil. El periodista e historiador Antonio Somoza contaba el año pasado, también en Público, que “Málaga, por su ubicación, era muy fácil de defender, pero la República la había abandonado”. El gobierno leal no acaba de fiarse de aquella Málaga la roja, donde había muchos comunistas y anarquistas y la defensa quedó en manos de 12.000 milicianos con sólo 8.000 fusiles y poca munición.

Desde hace 10 años, la coordinadora memorialista por la dignificación de las víctimas de aquel crimen organiza una marcha de recuerdo de los hechos. Reclaman al gobierno de Andalucía que haga sus esclarecimiento de los hechos y la reparación de las víctimas. En la conmemoración de este 2017 participó José Martín, que subió emocionado en el escenario. Allí, casualmente, había un carrasqueño participante en la marcha, Joan Antoni Chacón, que vive a caballo de Albagés y Benamejí, en Córdoba [v. SomGarrigues, núm. 406]. Él forma parte del Foro de Debate Republicano, una de las entidades que integran la federación Andalucía Republicana, y es quien nos ha facilitado imágenes de los actos de este año como la que acompaña este texto.

Recomendaciones cinematográficas.

Hoy empezamos en nuestra web una nueva sección dedicada al mundo de la Cultura, en donde queremos recoger desde recomendaciones cinematográficas, literarias, musicales…

Si por cultura podemos entender ese vínculo invisible que nos une entre personas y que expone formas de pensar y de vivir, creemos que es un  pilar fundamental para conocer la sociedad actual y su problemática, sus anhelos y sus aspiraciones, de ahí la necesidad de hacerle un espacio en nuestra web.

Queremos empezar recomendando la película inglesa del año 2007 “En un mundo libre” y que podemos ver hoy 6 de Mayo por la segunda cadena de Televisión Española a las 21:55 H. El director de cine Ken Loach, nos habla de la precariedad laboral, Después de ser despedida de su empleo, Angie decide abrir una agencia de trabajo temporal para inmigrantes con su compañera de piso Rose, en donde tendrá que lidiar con las duras condiciones que los empresarios exigen al colectivo. Pronto se dan cuenta de que su empresa se mueve en un mundo en el que la mano de obra es muy barata y las leyes nunca se aplican.


SINOPSIS
Sinopsis de la película “En un mundo libre”

Sinopsis de la película “En un mundo libre”

Crítica y Trailer de la película “En un Mundo Libre” Trailer en un mundo libre