2015 Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería.

Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería.

La Plataforma unitaria  Málaga Republicana, organiza este año 2015 la marcha homenaje a las victimas de la masacre de  la carratera Málaga-Almería ocurrida el mes de Febrero del 1937.
Aquí os dejamos el enlace al evento creado .Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería.
¿Pero qué ocurrió ese fatídico mes de febrero? Eso es lo que nos proponemos desde está página, dar toda la información posible, para que los malagueños, y todos los ciudadanos conozca esos terribles hechos acaecidos en la carretera que va desde Málaga a Almería.
EL CRIMEN DE LA CARRETERA DE MÁLAGA-ALMERÍA
(FEBRERO DE 1937)
Aquí os dejamos un fragmento del libro La Caravana de la Muerte, del Dr. Norman Bethune,  Norman era médico canadiense, que en 1936  al estallar la Guerra Civil Española, aceptó una invitación de la Comisión de Ayuda a la Democracia Española encabezando la Unidad Médica de Canadá en Madrid. Se incorporó al Batallón Mackenzie-Papineau, que estaba integrado por los comunistas de Canadá y otros izquierdistas, y partió para Madrid el 3 de noviembre  de 1936. Una de sus intervenciones más dramáticas se produjo durante la masacre de la carretera Málaga-Almería, cuando se desplazó expresamente desde Valencia hacia Málaga  para socorrer a la población civil que estaba siendo masacrada durante su huida de la ciudad, que había sido tomada por el bando facista, hacia Almería. Durante tres días, él y sus ayudantes  socorrieron a los heridos y ayudaron en el traslado de refugiados hacia la capital almeriense. Esta traumática experiencia le llevaría a escribir su relato que a continuación podeís leer.

Fragmento del libro de Norman Bethune

“EL CRIMEN DE LA CARRETERA DE MÁLAGA – ALMERÍA”

“La evacuación masiva de la población civil de Málaga comenzó el domingo día 7. Un contingente de 25.000 tropas alemanas, italianas y moras entraron en la ciudad el lunes día 8 por la mañana; tanques, submarinos, barcos de guerra, aviones, todos a la vez, para aplastar a las defensas de la ciudad mantenidas por un pequeño y heroico grupo de tropas españolas sin experiencia militar, tanques, ni aviones que los defendieran.

El temor ante la llegada del violento “tercio” moro inicia el éxodo.

Los así llamados “nacionalistas” entraron en lo que prácticamente era una ciudad desierta, del mismo modo que habían hecho en cada pueblo y ciudad asediada en España.

Así que imagínense a 150.000 hombres, mujeres y niños disponiéndose a marcharse en búsqueda de seguridad hacia una ciudad situada o más de 100 millas a pie. Hay una única carretera que pueden tomar. No hay ninguna otra manera de escapar.

Más de 150.000 personas emprenden la marcha hacia Almería.

Esta carretera, limítrofe por un lado, con las altas montañas de Sierra Nevada, y por el otro, con el mar está construida sobre la ladera de unos acantilados y sube y baja a más de 500 pies por encima del nivel del mar. La ciudad que deben alcanzar es Almería, y está a más de doscientos kilómetros más allá. Un joven fuerte y sano puede caminar a pie unos 40 o 50 kilómetros diarios. El viaje a que estas mujeres, ancianos y niños debían enfrentarse les llevará a 5 días y 5 noches de camino, al menos.

La mayoría de los refugiados eran heridos, ancianos, mujeres y niños.

No encontrarán alimentos en los pueblos, ni trenes, ni autobuses para transportarlos. Ellos debían caminar y a medida que iban andando se tambaleaban y tropezaban con los pies llenos de rajas y de heridas de ir por el pedernal y el ardiente asfalto de la carretera, los fascistas los bombardeaban desde el aire y les disparaban desde los barcos de guerra.

Ahora lo que quiero contarles es lo que yo mismo vi de esta penosa marcha, la más grande y terrible evacuación de una ciudad en los tiempos actuales. Llegamos a Almería a las cinco del día 10 con un camión refrigerado, cargado de sangre almacenada desde Barcelona. Nuestra intención era continuar hacia Málaga para poner transfusiones de sangre a los heridos. En Almería, oímos por vez primera que Málaga había caído y fuimos advertidos de no ir más lejos ya que nadie sabía ahora donde estaba la línea del frente enemigo, pero todos estaban seguros de que la ciudad de Motril había caído también.

Entre el mar y la montaña, la carretera de Málaga-Almería fue una trampa mortal.

Pensamos que era importante continuar y descubrir como se desarrollaba la evacuación de los heridos. Salimos por la tarde a las seis por la carretera de Málaga y a unas cuantas millas más allá nos encontramos con la cabeza de la lamentable procesión. Aquí estaban los más fuertes con todas sus pertenencias sobre los burros, las mulas y los caballos. Los pasamos, y cuanto más lejos íbamos, aún más penosa a la vista, se hacían los espectáculos.

Según Norman Bethune, más de cinco mil niños desarrapados y hambrientos iban en la caravana.

Miles de niños, contamos unos cinco mil de menos de diez años, y al menos, mil de ellos iban descalzos y, muchos de ellos cubiertos con una sola prenda. Estos iban recolgados de los hombros de sus madres o agarradas a sus manos. Aquí habla un padre que iba tambaleándose con dos niños, uno de un año y otro de dos años, sobre sus espaldas, además de estar cargando cazos y sartenes, junto con alguna valorada pertenencia.

A pesar de la ayuda solidaria, los más débiles murieron de agotamiento.

El incesante torrente de gente llegó a ser tan denso, que apenas podíamos forzar el coche entre medio. A ochenta y ocho kilómetros de Almería nos suplicaron que no fuésemos más lejos, ya que los fascistas estaban justo detrás.

Por entonces habíamos pasado al lado de tantas mujeres y niños afligidos que pensamos que lo mejor era volver y comenzar a poner a salvo los peores casos. Era difícil elegir cuales llevarse, nuestro coche era asediado por una multitud de madres frenéticas y padres que con los brazos extendidos sujetaban hacia nosotros sus hijos, tenían los ojos y la cara hinchada y congestionada tras cuatro días bajo el sol y el polvo.

Junto a un cadáver, una madre intenta alimentar a su hijo moribundo.


“Llévense a este”‘; “miren este niño’; “este está herido”. Los niños envueltos de brazos y piernas con harapos ensangrentados, sin zapatos, con los pies hinchados aumentados de dos veces su tamaño, lloraban desconsoladamente de dolor, hambre y agotamiento. Doscientos kilómetros de miseria. Imagínense, cuatro días y cuatro noches, escondiéndose de día entre las colinas ya que los bárbaros fascistas los perseguían con aviones, caminaban de noche agrupadas en un sólido torrente, hombres, mujeres, niños, mulos, burros, cabras gritando los nombres de sus familiares desaparecidos, perdidos entre la multitud.

La ambulancia de Bethune prestó ayuda a los más necesitados. 

¿Cómo podíamos elegir entre llevarnos a un niño muriéndose de disentería o entre una madre que nos contemplaba silenciosamente con los ojos hundidos llevando contra su pecho a un niño nacido en la carretera hacía dos días?. Ella había parado de caminar durante diez horas solamente. Aquí había una mujer de sesenta años incapaz de seguir arrastrándose para dar un paso más, sus gigantescas piernas hinchadas con úlceras y varices sangrando dentro de sus rotas sandalias de trapo. Muchas ancianas abandonaban simplemente esta lucha, se tendían a los lados de la carretera y esperaban la muerte.

Exhaustos y desesperados, esperaban la muerte en  las cunetas

Decidimos vaciar la ambulancia de todo su valioso contenido para crear espacio libre, y llevarnos primero a los niños y a las madres, pero luego la separación entre padre e hijo, marido y mujer se hizo demasiado cruel para poder soportarla. Acabamos por llevarnos a las familias con mayor número de hijos pequeños, y a los niños solitarios de los que había centenares, sin padres.

Llevábamos a treinta o cuarenta personas en cada viaje durante tres días sucesivos a Almería, al Hospital del Socorro Rojo Internacional, donde recibían cuidados médicos, comida y ropa.

El equipo de Norman Bethune fue testigo de la masacre fascista.

La inagotable devoción de Hazen Sise y de Thomas Worsley, conductor del camión, salvó muchas vidas. Se alternaban para conducir día y noche, ida y vuelta, durmiendo en medio de la carretera entre viaje y viaje, sin comida, excepto pan seco y naranjas.


Y ahora viene la barbarie final. No contentos con bombardear y ametrallar a esta procesión de campesinos indefensos, a lo largo de esta larga carretera, en la tarde del día 12 cuando el pequeño puerto de Almería estaba repleto de refugiados, habiendo aumentado en población el doble, cuando unas cuarenta mil personas exhaustas alcanzaron un puerto de lo que ellos pensaban que era seguridad, fuimos masivamente bombardeados por aviones fascistas alemanes e italianos.


Buque “Admirante Cervera”

Su marinería, junto a la del  “Canarias” jugaba a hacer blanco en los refugiados.

La sirena dio la alarma 30 segundos antes de que cayera la primera bomba. Estos aviones no hacían esfuerzo alguno por alcanzar los barcos de guerra del Gobierno que estaban en el puerto, ni por bombardear las barricadas. Estos lanzaron deliberadamente diez grandes bombas en el centro mismo de la ciudad, donde en la calle principal, dormían apiñados sobre la calzada, de tal forma que apenas si podía pasar algún coche, los exhaustos refugiados.

Ya en Almería, siguieron siendo bombardeados en las calles

Después de que hubiesen pasado los aviones recogí en mis brazos a tres niños muertos de la calzada, justo enfrente del Comité Provincial para la Evacuación de refugiados donde habían estado esperando en una larga cola a que les dieran una taza de leche y un puñado de pan seco, era el único alimento que algunos tomaban durante días.

Secuencia de la película “Bethune”

La calle parecía una verdadera carnicería, llena de muertos y de moribundos, alumbrada solamente por el resplandor anaranjado de los edificios en llamas. En la oscuridad, los lamentos de los niños heridos, los chillidos de las madres agonizantes, las maldiciones de los hombres, iban elevándose en un solo grito masivo, alcanzando un tono de intolerable intensidad.

Almería acogió solidariamente a los refugiados.

Uno mismo sentía su cuerpo tan pesado como el de los muertos, pero vacío y hueco, y uno sentía su cerebro arder con una intensa luz de odio. Aquella noche fueron asesinadas cincuenta personas de entre la población civil y unas 50 personas mas fueron heridas. Hubo dos soldados muertos.

Ahora bien, ¿cuál era el crimen que esta indefensa población civil había cometido para ser asesinados de este modo tan sangriento? Su único crimen era que habían votado para elegir un Gobierno de personas encargadas de la más moderada mitigación de la abrumadora carga de siglos de codicia capitalista.

La cuestión había sido ya abordada, ¿por qué no se habían quedado en Málaga esperando la entrada de los fascistas? Sabían lo que les pasaría.

Sabían lo que iba a ocurrirles a sus hombres y mujeres, lo mismo que les había pasado a tantos otros en las demás ciudades apresadas. Todo varón entre 15 y 60 años que no pudiera demostrar que no había sido forzado a ayudar al Gobierno, sería inmediatamente fusilado. Y es el conocimiento de todos estos hechos lo que concentró a dos tercios de toda la población española en una cuarta del país y lo que aún sostuvo la República”.

La Caravana de la Muerte
Dr. Norman Bethune

 

Aqui os  dejamos dos enlaces  al video que corresponde a la primera parte y segunda parte, de la conferencia “Málaga 1937” ofrecida por el artista visual e investigador Rogelio López Cuenca dentro de las jornadas de memoria histórica “1937, Nerja en el camino de la Desbandá”, organizadas por la asociación La Volaera de Nerja, que tuvieron lugar en el Museo de Historia de Nerja el 7 de febrero de 2014
Conferencia Rogelio López Cuenca – Málaga 1937 – (Parte I) organizada por La Volaera de Nerja.
Conferencia Rogelio López Cuenca – Málaga 1937 – (Parte II) organizada por la Volaera de Nerja.

Rueda de prensa para la presentación de la marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería  con el lema ” Contra la impunidad 1937/2015″.

El día 05 de Febrero, se presentó en rueda de prensa, la marcha que la Plataforma Málaga Republicana, organiza para el sábado día 07 del presente mes, en recuerdo por las victimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almería, y que bajo el lema “Contra la Impunidad, 1937/2015” saldrá desde la Plaza del Obispo de Málaga, para finalizar en el Peñón del Cuervo. En esta misma rueda de prensa, los representantes de La Plataforma Málaga Republicana, fundada el pasado mes de diciembre y que agrupa a 16 colectivos, pedirá responsabilidades penales al Estado español, el Ejército español, la República italiana y la República Federal de Alemania por la masacre de civiles por el bando nacional durante la huida de los malagueños por la Carretera de Almería en febrero de 1937, en plena Guerra Civil.
Máximo de Santos, portavoz de la plataforma, precisó ayer en una rueda de prensa que se constituirá una comisión con historiadores y juristas que «recabará el testimonio de víctimas en primera persona y una amplia documentación de archivos históricos y militares».
Rueda de prensa sobre la Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga Almería

Rueda de prensa de la Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga Almería

 

 

Hoy día 07 de Febrero ha tenido lugar la  Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería”. Esta convocatoria ha tenido una buena respuesta entre todos los colectivos de Málaga, provincia, y zonas limítrofes de Córdaba y Sevilla y amplia difusión en la prensa, ha sido un día de homenaje y de recuerdo, pero también de reivindicación, para que los crímenes cometidos en esta carretera no queden impunes.

Video  de la marcha homenaje hacia las victimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almeria
Aquí os dejamos varias imégenes  de la marcha.
Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almeria

Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almeria

Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almeria

Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almeria

Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almeria

Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista en la carretera Málaga-Almeria

Video de la Marcha, celebrada el día 07 de febrero del 2015 en homenaje a las victimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería
Video de la actuación músical que finalizaba el acto Marcha homenaje a las víctimas de la masacre fascista de la carretera Málaga-Almería.

Aqui os dejamos el enlace al vídeo de la conferencia de Juan Madrid en torno al documental Málaga 1937, la carretera de la muerte, celebrado el pasado jueves, 19 de febrero, en Nerja y organizado por La Asociación la Volaera. (Asociación Cultural para la Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico de la provincia de Málaga, y especialmente del término municipal de Nerja)
Conferencia de Juan Madrid sobre su documental “Málaga 1937. La Carretera de la Muerte” organizado por Asociación La Volaera