Sin categoría

Elecciones municipales del 1931. La llegada de la II República.

Tras la caída del dictador, Alfonso XIII pretendió – con los gobiernos del general Berenguer y del almirante Aznar- un retorno a la situación anterior al golpe.  Aunque Alfonso XIII y Berenguer pretendía convocar elecciones a Cortes. La negativa a participar en las mismas de los líderes liberales, conde de Romanones y marqués de Alhucemas, provocó, primero la dimisión del general Berenguer y sus sustitución por el almirante Aznar, y el que, finalmente, el rey accediera a que la convocatoria se circunscribiera al ámbito municipal. Ante la inminencia de las elecciones, la conjunción republicano-socialista inició una actividad frenética, organizando mítines por toda la geografía española.

En muchas circunscripciones republicanos y socialistas marcharon de la mano hacia la consulta electoral. Las candidaturas republicanas consiguieron la mayoría en cuarenta y una capitales de provincia, hecho determinante para el advenimiento del nuevo gobierno, ya que las grandes ciudades estaban menos afectadas por el caciquismo y los pucherazos.En Madrid, los concejales republicanos triplicaban a los monárquicos, y en Barcelona los cuadruplicaban. El gobierno debate la posibilidad de constituir un gobierno de fuerza para no acatar la voluntad popular, pero ante la falta de apoyos de las capitanías generales e incluso del ministro de la guerra, el general Dámaso Berenguer, les aconseja seguir el curso que les imponga la suprema voluntad nacional, finalmente deciden no enfrentarse a la decisión del pueblo.

El rey decide salir camino del exilio la noche del 14 de abril. La proclamación no se produce hasta dos días después de las elecciones.Las tres primeras ciudades que proclaman la República son Éibar (Guipúzcoa), Sahagún (León) y Jaca (Huesca).

12 de abril de 1931. Los resultados de las elecciones municipales en España provocan el exilio de Alfonso XIII y la posterior proclamación de la II República.
12 de abril de 1931. Los resultados de las elecciones municipales en España provocan el exilio de Alfonso XIII y la posterior proclamación de la II República.